La reforma del Reflecting Pool de Washington, la gran piscina situada entre el Lincoln Memorial y el Monumento a Washington, se ha convertido en una nueva polémica para Donald Trump. El presidente de Estados Unidos había impulsado una renovación de 14,2 millones de dólares para reparar filtraciones y teñir el fondo de un azul intenso, lo que él mismo describió como "azul bandera americana". Pero el resultado ha estado muy lejos de la imagen que quería vender: agua verde por una proliferación de algas, pintura pelada e incluso detenciones.
Trump había presumido de la obra como una de las piezas de su ofensiva para "embellecer" Washington de cara al 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos. Según había dicho, la piscina "nunca había tenido el color que la gente quería", pero ahora debía tener "un gran color". Pocos días después de terminar los trabajos, sin embargo, el agua empezó a teñirse de verde y fragmentos del nuevo recubrimiento azul aparecieron flotando en la superficie.
Holy shit!! There are huge chunks of blue paint coming off the reflecting pool already…
— ᗰᗩƳᖇᗩ (@LePapillonBlu2) June 18, 2026
It seems the peroxide loosened things up, yikes!!
THE TRUMP ADMINISTRATION IS A COMPLETE AND TOTAL FAILURE. pic.twitter.com/vqnlOBlhxF
They're literally dumping hydrogen peroxide into the reflecting pool this morning... 😳 pic.twitter.com/7KGTprNPKg
— Anonymous (@YourAnonNews) June 16, 2026
Del azul patriótico al verde de las algas
La cronología del fiasco ha sido rápida. Primero, la administración Trump ordenó renovar el Reflecting Pool y aplicarle un nuevo revestimiento azul. Después, una vez rellenada la piscina, empezaron los problemas: el agua se volvió turbia, las algas se extendieron y los equipos del National Park Service tuvieron que intervenir con skimmers, limpiezas manuales y tratamientos con peróxido de hidrógeno.
El Departamento del Interior defendió que la tecnología de nanoburbujas había sido efectiva para matar las algas, pero las imágenes del agua verde y la pintura desprendiéndose alimentaron las críticas y las burlas. En los programas nocturnos de Estados Unidos, Jimmy Kimmel ironizó que Trump quería una piscina de color "azul bandera americana" y que había acabado "del color de la bandera mexicana". Jimmy Fallon lo resumió con otra frase: "Trump quería Avatar y ha acabado con Shrek".
A combination of pictures of the renovations of the Reflecting Pool taken May 2, May 28, June 7, June 12, June 16 and June 18, 2026, which was painted blue at the directive of U.S. President Trump, ahead of the 250th anniversary of U.S. Independence, in Washington, D.C. REUTERS pic.twitter.com/AjY5SFoiWX
— Idrees Ali (@idreesali114) June 18, 2026
Trump cambia el relato y culpa a los vándalos
Ante la polémica, Trump ha pasado de presumir de reforma a denunciar un supuesto sabotaje. En varios mensajes en Truth Social, el presidente ha admitido que hay "problemas reales" en el Reflecting Pool, pero los ha atribuido a actos de vandalismo. Según él, algunas personas habrían intentado dañar la superficie interior de la piscina, habrían vertido productos corrosivos y habrían provocado un corte larguísimo con "algún tipo de cuchillo u hoja".
"¿Quién haría algo así? Son delitos muy graves relacionados con la destrucción de Monumentos Nacionales", escribió Trump. En otro mensaje, añadió: "Lo que han hecho estos terribles vándalos es una auténtica ofensa tanto al presidente George Washington como al presidente Abraham Lincoln, y se debería tratar como corresponde".
El presidente de EE. UU. también ha afirmado que varias personas han sido detenidas y ha advertido que los responsables podrían afrontar "años de prisión". Sin embargo, sus acusaciones no han ido acompañadas de pruebas públicas que demuestren que el deterioro de la piscina sea consecuencia de un sabotaje.
Un expiragüista olímpico de 67 años, detenido
Uno de los episodios que ha dado más fuerza a la polémica es la detención de David "Davey" Hearn, ex piragüista olímpico estadounidense de 67 años. Hearn explicó que se había acercado al Reflecting Pool al final de una salida en bicicleta porque tenía curiosidad por el estado del agua y por el revestimiento azul que se estaba desprendiendo. Según su relato, solo tocó un trozo suelto del material para comprobar su textura.
American Olympic canoeist arrested for allegedly vandalizing Lincoln Memorial Reflecting Pool https://t.co/6BHvf6cfOM pic.twitter.com/EJQkxumIQT
— New York Post (@nypost) June 20, 2026
"Era un poco rígido, rígido pero flexible, bastante gomoso. No parecía frágil de ninguna manera", dijo Hearn. También negó haber causado ningún destrozo: "No saqué, rasgué, arranqué, rompí ni destruí ningún trozo. El estado del Reflecting Pool era el mismo después de que yo me apartara del agua que antes de llegar".
Hearn asegura que lo esposaron y retuvieron durante horas sin que le explicaran claramente de qué se lo acusaba. "De repente me pusieron las esposas en la espalda, y todavía no me habían dicho realmente de qué me acusaban", relató.
