Flávio Bolsonaro, el candidato de la derecha que ha perdido las elecciones en Brasil, ha huido del país en tiempo récord tras su derrota electoral y la pérdida de la inmunidad parlamentaria. El hijo del expresidente brasileño encarcelado por golpismo se encuentra ya en Estados Unidos, país que le ha concedido visado junto con su esposa e hijas. Su salida del país ha sido rápida y rodeada de un enorme hermetismo, ante el cerco judicial por presunto lavado de dinero y otras causas abiertas en los tribunales. Es todo un misterio, puesto que se desconoce la cronología de la fuga y qué ruta ha seguido. Asimismo, el juez le había ordenado entregar su pasaporte.
La jornada de este martes empezó con las portadas de los principales medios brasileños informando de la salida de Bolsonaro del país, rebelándose contra la orden de la Corte Suprema que le prohibía abandonar Brasil y que le exigía la entrega inmediata de sus pasaportes, el ordinario y el diplomático. Todo se precipitó este lunes, cuando el juez Alexandre de Moraes, relator del juicio que acabó con la condena de su padre por golpismo, le dio un plazo de 24 horas para entregar esos documentos, en el marco de una causa por presunto lavado de dinero que se tramita bajo secreto de sumario. Se trata de una de las dos causas que tiene abiertas en los tribunales.
Además, la Corte Suprema de Brasil ordenó este martes investigar a la campaña de Flávio Bosonaro por la posible injerencia extranjera en las recientes elecciones presidenciales, bajo sospechas de financiación irregular, manipulación en plataformas digitales y favorecimiento a cambio de beneficios. La investigación apunta, entre otros aspectos, a posibles vínculos de la campaña de Bolsonaro con la organización Rockbridge Network, un grupo estadounidense de articulación política entre cuyos fundadores figura el vicepresidente de Estados Unidos, J.D. Vance. La decisión fue adoptada por el magistrado Flávio Dino, quien afirmó que "no se admite la interferencia, directa o indirecta, de un Estado extranjero" en asuntos sometidos a la soberanía brasileña. Dino, quien fue ministro de Justicia de Lula da Silva, ha ordenado investigar posibles manipulaciones de los algoritmos de las plataformas digitales por parte de la campaña de Bolsonaro, para favorecer o perjudicar candidaturas, así como rastrear el origen y destino de eventuales recursos extranjeros a su favor. La ley brasileña prohíbe que los partidos y candidatos reciban, directa o indirectamente, donaciones de origen extranjero por cualquier vía.
El mismo lunes, Bolsonaro publicó un video en sus redes sociales asegurando que no pensaba abandonar Brasil, que entregaría sus pasaportes y se defendería ante lo que calificó como un "claro intento de intimidación". Sin embargo, la Policía Federal ha cancelado este martes sus pasaportes tras vencerse el plazo para la entrega sin que los haya entregado. Para entonces, sin embargo, el político derechista ya se encontraba rumbo al país norteamericano, por una vía que todavía se desconoce.
Infobae ha informado de que el político había cruzado la frontera hacia Argentina para abordar un avión privado con destino a Estados Unidos desde la ciudad de Puerto Iguazú, en la provincia de Misiones. Sin embargo, el Gobierno argentino ha afirmado que no le consta registro de entrada de Bolsonaro al territorio nacional ni tampoco que haya pedido asilo formal. Desde Washington, la Administración de Donald Trump ha confirmado finalmente este martes que ha expedido visados y que recibirá formalmente a Bolsonaro y a su familia. Trump es un aliado de la familia Bolsonaro. El otro hijo del expresidente brasileño, Eduardo Bolsonaro, también reside en EE. UU.
Lula reacciona: "Quien sale escondido de su país, debe alguna cosa"
En Brasilia, el presidente electo Lula da Silva ha mencionado la fuga de su rival durante la celebración por su cumpleaños 81 en la residencia oficial, donde ha contrastado la actitud de su adversario con su propia trayectoria judicial. "Quien no debe, no teme", por lo que "quien sale escondido de su país, debe alguna cosa", ha sentenciado el líder del Partido de los Trabajadores (PT), recordando que él decidió permanecer en Brasil y cumplir prisión para "desenmascarar" a sus acusadores y probar su "inocencia" en la causa Lava Jato. "Lamento que haya salido de Brasil. Podría haberse quedado para probar que las acusaciones no son verdaderas", ha dicho el presidente reelecto para un cuarto mandato. En paralelo, el oficialismo ha movido ficha en los tribunales. Diputados del PT piden la prisión preventiva para Bolsonaro y su inclusión en la lista de alerta roja de la Interpol.