¿Qué pueden hacer los demócratas ahora que se han hecho con el Congreso?

Los demócratas tendrán las manos libres para fiscalizar la Administración de Donald Trump después de haber conseguido el control de las dos cámaras del Congreso de Estados Unidos. La victoria en las elecciones de medio mandato no solo les permitirá bloquear buena parte de la agenda legislativa del presidente, sino también abrir investigaciones sobre sus negocios, la gestión del gobierno y las decisiones de la Casa Blanca. La nueva mayoría también podrá condicionar los nombramientos judiciales y diplomáticos e, incluso, plantear un tercer proceso de destitución contra Trump.

En la Cámara de los Representantes, los demócratas podrán recuperar el control de las comisiones parlamentarias e impulsar investigaciones sobre diferentes ámbitos de la Administración. El futuro líder de la mayoría, Hakeem Jeffries, tendrá capacidad para reclamar documentos, citar a responsables gubernamentales a comparecer y someter a los miembros del ejecutivo a un escrutinio parlamentario continuado.

Las 'nuevas' prioridades

Una de las prioridades será investigar los posibles conflictos de intereses y los negocios de la familia Trump. El congresista Robert Garcia, principal demócrata de la comisión de supervisión, ha situado las actividades empresariales de la familia presidencial entre los primeros objetivos. También hay interés por los negocios del yerno del presidente, Jared Kushner, y de su hijo, Donald Trump Jr.

Otro de los frentes será la gestión de los documentos relacionados con Jeffrey Epstein. El Departamento de Justicia publicó unos 3,5 millones de páginas de los 6 millones que tenía en posesión, pero la divulgación ha generado controversia por las partes censuradas y por la publicación accidental de información que permitía identificar víctimas. Los demócratas quieren aclarar por qué no se han hecho públicos todos los documentos y si se han respetado las obligaciones legales de transparencia. También habrá presión sobre el Pentágono. El congresista Jason Crow, miembro de las comisiones de Defensa e Inteligencia, ha anunciado que quiere investigar posibles desvíos de recursos públicos hacia empresas vinculadas a la familia Trump.

En el Senado, el control demócrata tendrá otro efecto importante: la capacidad de bloquear o retrasar los nombramientos propuestos por la Casa Blanca. La Cámara Alta es responsable de confirmar a los miembros del gabinete presidencial, los embajadores y los jueces federales, incluidos los candidatos al Tribunal Supremo. Esto obligará a Trump a negociar con la oposición para cubrir vacantes y sacar adelante determinadas decisiones.

¿'Impeachment' sobre la mesa?

La posibilidad de un nuevo impeachment también está sobre la mesa. Hakeem Jeffries no ha descartado esta opción, aunque todavía no hay ninguna decisión sobre iniciar uno. Trump ya fue sometido a dos procesos de destitución durante su primer mandato: en 2019, por el caso de Ucrania, y en 2021, por su responsabilidad en el asalto al Capitolio. En ambos casos, el Senado lo absolvió.

La nueva mayoría demócrata, sin embargo, no garantiza una destitución. Aunque la Cámara de Representantes pueda aprobar un impeachment por mayoría simple, se necesitarían dos tercios de los votos del Senado para condenar al presidente y apartarlo del cargo. Por lo tanto, el control del Congreso permitirá a los demócratas someter a Trump a una presión política e institucional mucho más intensa, pero no necesariamente echarlo de la Casa Blanca.