Melania Trump también tiene su ego y la necesidad de protagonismo que caracteriza a su marido, Donald Trump. La exmodelo eslovaca de 55 años ya tiene su propia película documental, llamada Melania, y que se estrena a partir de este viernes en más de 3.000 salas de todo el mundo, después de proyecciones previas exclusivas y de la premier que se celebró este jueves en el Kennedy Center de Washington con una ceremonia propia de las grandes producciones de Hollywood. Melania ofrece una mirada íntima y personal, cuidadosamente diseñada, a la vida de la primera dama de los Estados Unidos durante los 20 días previos y posteriores a la investidura de Donald Trump como presidente y a su llegada a la Casa Blanca por segunda vez. Es un proceso en el que la mujer de Trump, con la que hace 21 años que está casada, pasa de ser una ciudadana privada a asumir nuevamente el papel de primera dama del país. “Quiero mostrar al público mi vida, lo que hace falta para volver a ser primera dama y la transición de ciudadana privada a la Casa Blanca”, dijo Melania Trump a los periodistas, y añadió que el público verá cómo dirige sus negocios y su filantropía, cuida de su familia y establece su equipo en la Casa Blanca. La película captura momentos únicos, incluyendo la creación del vestido icónico blanco y negro que Melania lució en el baile inaugural. También muestra reuniones cruciales, conversaciones privadas y entornos nunca vistos antes de la Casa Blanca. El film acompaña a Melania mientras organiza los planes de la investidura y se reincorpora a la vida pública con su familia.
Melania Trump rompe con su habitual discreción con este documental de una hora y 44 minutos de duración, dirigido por el polémico Brett Ratner, con Melania como productora ejecutiva y Marc Bekman como asesor clave. Pero el elevado presupuesto de la película ha generado mucha controversia. Amazon MGM Studios pagó a la productora de Melania, llamada MUSE -el nombre en clave con el que la llama el servicio secreto- un total de 40 millones de dólares por los derechos del documental, más otros 35 millones que ha invertido en marketing y promoción; un total de 75 millones que supone una cifra sin precedentes para un documental, y que superó con creces a otras plataformas como Netflix, Paramount y Disney. Este “desorbitado presupuesto” ha suscitado interrogantes sobre si James Bezos, propietario de Amazon, ha querido ganarse de esta manera el favor del presidente estadounidense.
Según algunos medios como The New York Times, Amazon pagó 26 millones de dólares más que la segunda oferta más alta por los derechos de la película, que hizo Disney, y el presupuesto publicitario es unas diez veces superior al de otros documentales. Los elevados honorarios de Melania Trump, que cobrará el 70% de la suma de 40 millones de dólares (28 millones), también ha sido muy comentado en los medios norteamericanos, que la han definido como “un proyecto de vanidad” de 75 millones de la primera dama, y que, según las previsiones, puede acabar siendo un gran fracaso económico dado que la prebenda no ha suscitado un gran interés hasta ahora.
El presidente se ha convertido en el principal promotor del documental sobre su esposa, instando a sus seguidores a comprar entradas antes de su estreno. Trump publicó el lunes en su plataforma Truth Social: “MELANIA, la película, IMPERDIBLE. Consigan sus entradas hoy. Se están agotando, RÁPIDAMENTE”. El documental se estrena este viernes en 27 países de todo el mundo, incluidas unas 1.500 salas de Estados Unidos, y se incorporará al catálogo de Amazon Prime Video posteriormente, que se completará con una serie documental de tres partes a lo largo de este año.
El tráiler promocional
El primer tráiler promocional del documental muestra a Melania Trump con el sombrero azul marino y el abrigo a juego que lució durante la investidura presidencial de su marido. Es entonces cuando pronuncia la frase “Here we go again" (“Aquí vamos de nuevo”), mientras la cámara gira dramáticamente, una escena que es la carta de presentación del documental y como síntesis del momento vital que atraviesa. El tráiler continúa con cortes rápidos de los preparativos en la Casa Blanca, en la residencia de Mar-a-Lago, en la Torre Trump; ensayos, discursos, reuniones diplomáticas y protección del Servicio Secreto. En un momento, mientras Donald Trump ensaya su discurso de posesión, en el que dice “mi legado más orgulloso será el de pacificador”; ella lo interrumpe: “Pacificador y unificador”, afirma, en una escena que quiere mostrar su independencia y contribución a su marido. En otro momento del tráiler promocional, se oye la voz en off de Melania. “Everyone is curious. So here it is" (Todo el mundo quiere saber, así que aquí está”, y también incluye la llamada postvictoria que le hizo a Trump cuando ganó las elecciones. Melania: "Hi, Mr. President. Congratulations" (Hola, señor presidente. Felicidades). Trump: ”¿Me has visto?” Melania: “No lo he visto. Lo veré en las noticias”. El tráiler enfatiza su papel en la familia, los negocios y la filantropía, con imágenes elegantes para romper su imagen hermética.
Un director polémico y un rodaje caótico
Otro punto de controversia es la elección del director Brett Ratner, conocido por títulos que incluyen X-Men: La decisión final y la franquicia de películas de acción Rush Hour protagonizadas por Jackie Chan y Chris Tucker. En 2017, Ratner fue acusado de acoso sexual y conducta inapropiada por al menos seis mujeres, entre ellas las actrices Natasha Henstridge y Olivia Munn. Según publicó la revista Rolling Stone este lunes, citando a miembros anónimos del equipo de producción, el rodaje de Melania fue caótico, con largas horas de producción, desorganización y problemas con Ratner. Según una de estas fuentes, aproximadamente dos tercios del equipo que ha trabajado en la película ha pedido que sus nombres no aparezcan formalmente en los créditos del documental. Aun así, estos trabajadores comentan que tuvieron menos problemas con la misma Melania Trump, a la que describieron como amigable y muy comprometida con el proceso. “Era todo lo contrario a Brett Ratner”.
