¿Qué dice la prensa israelí sobre las elecciones?

La prensa israelí refleja la incertidumbre política después de las elecciones legislativas celebradas este martes. Las primeras ediciones de los principales diarios del país, publicadas durante la madrugada antes de que se completara el escrutinio, coinciden en destacar el aumento de la representación de los partidos árabes y las dificultades para formar una mayoría parlamentaria. Las proyecciones iniciales apuntaban a unos 18 escaños para estas formaciones, una cifra que podría situarlas en el centro de las negociaciones postelectorales.

El diario Yedioth Ahronoth pone el foco en el liderazgo de Gadi Eisenkot y en el aumento de la participación del sector árabe. Entre los titulares de portada, destaca el ascenso del voto árabe y las dificultades de algunas formaciones pequeñas para superar el umbral electoral necesario para obtener representación parlamentaria.

Por su parte, Maariv resume el escenario con el titular "Voto de censura" y destaca las proyecciones que situaban el bloque del cambio con 52 escaños, frente a los 50 del bloque de Benjamin Netanyahu, mientras que los partidos árabes obtendrían 18. Las cifras, sin embargo, corresponden a las encuestas a pie de urna y no a los resultados definitivos. Hay que remarcarlo, porque la situación es cambiante.

'Haaretz' destaca el peso de la oposición y de los partidos árabes

El diario Haaretz, de línea editorial liberal, subraya que la oposición podría sumar 70 escaños, 18 de los cuales corresponderían a los partidos árabes, según las proyecciones iniciales. La publicación también destaca la participación electoral del 77,7%, la más alta desde 1999, según los datos difundidos durante la noche electoral. En cambio, Israel Hayom pone el acento en la falta de una mayoría clara y en el resultado histórico que podrían obtener las formaciones árabes, con hasta 18 diputados. El diario también señala el retroceso previsto de los partidos ultraortodoxos.

Un Parlamento fragmentado y unas negociaciones inciertas

La coincidencia entre las portadas es significativa: el resultado electoral no resuelve quién podrá gobernar. En Israel, los 120 escaños de la Knéset obligan a las fuerzas políticas a negociar coaliciones para alcanzar los 61 diputados necesarios para obtener una mayoría absoluta.

En este contexto, los partidos árabes podrían ser decisivos para la oposición de Gadi Eisenkot, a pesar de que las diferencias políticas y las reticencias a pactar con ellos complican esta posibilidad. Netanyahu, por su parte, ha defendido un gobierno de derechas y ha rechazado depender del apoyo de estas formaciones. Las portadas de la madrugada dibujan, así, un escenario abierto en el que el recuento definitivo y la capacidad de los partidos para llegar a acuerdos determinarán el futuro ejecutivo israelí.