El Megxit ha durado menos que el Brexit. Pocos días después de que se anunciara su regreso, Enrique de Inglaterra, Meghan Markle y sus hijos Archie y Lilibet (que ya nació en California) han aterrizado en Birmingham en un avión privado. La decisión del hijo de Carlos III cogió por sorpresa a buena parte de los británicos. Desde su portazo a la monarquía británica, la pareja había ofrecido entrevistas criticando frontalmente a la familia del duque de Sussex, que lo dejó todo por escrito en la publicación de sus memorias, Spare. Su hermano, el príncipe Guillermo, y su cuñada, la princesa de Gales, fueron la diana de las críticas de Enrique, asegurando que no habían apoyado a su mujer cuando esta se tuvo que integrar en la familia. Enrique ha llegado a explicar que su hermano lo agredió físicamente en una discusión por la figura de la actriz norteamericana y que la princesa Catalina hizo llorar a su mujer antes de su boda. Por eso, según informan los medios británicos, son los Windsor que ven con peores ojos esta vuelta de los duques "rebeldes" desde California a Inglaterra.
Los motivos del regreso
Según han informado medios como la BBC o The Telegraph, la familia Sussex ha aterrizado en la segunda ciudad del país a mediodía acompañados de sus dos perras, Mia y Paula. No se había anunciado la fecha concreta de su regreso, adelantado la semana pasada, pero sí que sería pronto, que el objetivo de Meghan y Enrique era que sus hijos empezaran el curso en el Reino Unido. Entre todos los rumores que han rodeado este regreso, hay que indican que esta "marcha atrás" se debería al hecho de que quieren que su hijo mayor, Archie, estudie en Eton, el colegio de su padre y de su tío. Este internado es uno de los centros más elitistas del planeta y este curso empezará a estudiar su sobrino, el príncipe Jorge, tercero en la línea de sucesión. A estas alturas, todavía no se ha aclarado dónde fijarán su residencia, pero, en principio, será privada.
Pero también hay rumores que apuntan hacia una dirección totalmente diferente. Este verano, la familia se reunió en un encuentro privado con el rey Carlos III y la reina consorte, Camilla, que pudieron conocer así a su nieta Lilibet. Según estas voces, el aterrizaje repentino de Enrique en el Reino Unido después de años de polémica sería para intentar enterrar el hacha de guerra con su padre, ya que este sufriría problemas muy graves de salud relacionados con el cáncer que se le diagnosticó en 2024. Con todo, según ha trascendido, la pareja no explicó al monarca su intención de regresar al Reino Unido, sea cual sea su motivo. Sobre la mesa también hay una posible participación de Markle en una serie de Netflix que se grabará en Inglaterra, pero esta opción parece lejana.