Crisis en Bélgica: el primer ministro presenta la dimisión por el fracaso de los presupuestos

El primer ministro belga, Bart de Wever, ha presentado este lunes su dimisión ante el rey, Felipe de Bélgica, tras el fracaso de sus negociaciones para sacar adelante unos presupuestos. El dirigente nacionalista flamenco no ha alcanzado un acuerdo para las cuentas públicas federales con sus cinco socios de Gobierno, que conforman la llamada coalición Arizona. De Wever había presentado un proyecto de presupuestos que incluía recortes severos por valor de 10.000 millones de euros hasta 2029, con el objetivo de revertir el déficit público que presenta el país. Esta perspectiva ha generado rechazo entre amplias capas de la población belga, que han protestado en las calles de Bruselas —con cerca de 200 detenidos— y sobrevuela la amenaza de una huelga general para el 23 de noviembre. El monarca belga iniciará este martes una ronda de consultas con los distintos líderes políticos antes de decidir si acepta o rechaza la dimisión del primer ministro.

En el plano político, un acuerdo para las cuentas es difícil por las diferencias entre los cinco partidos que forman la coalición de Gobierno que lidera De Wever, dirigente de la conservadora Alianza Flamenca. La prensa local belga señala que existen importantes discrepancias en materia fiscal entre, por un lado, el Movimiento Reformista, y, por otro lado, el partido de centroizquierda flamenco Vooruit y el partido centrista francófono Les Engagés. Además, forma parte de la coalición también el centrista Partido Demócrata Cristiano y Flamenco. Según el diario Le Soir, en las negociaciones se han planteado diversas opciones para encontrar los 10.000 millones de euros de ajuste: desde un aumento de un punto en el IVA, aumentar impuestos a las transacciones bursátiles, recortes en sanidad y subir el copago de las consultas médicas o congelando la indexación de los salarios y otras prestaciones sociales. Medidas, en algunos casos de carácter ideológico contrario, que no han prosperado por el veto de unos o de los otros. Algunos partidos han intentado que el ajuste total fuese de 8.000 millones en su lugar, pero el primer ministro se ha negado, aludiendo al riesgo de una rebaja en la calificación crediticia de Bélgica. 

El rey pide "sentido de la responsabilidad" a los partidos

En este escenario de bloqueo, De Wever ha rechazado recurrir a las asignaciones presupuestarias mensuales provisionales, una técnica para congelar las asignaciones y permitir que el país comience 2027 sin presupuesto. Por ello, ha acudido este lunes por la mañana a una audiencia con el rey Felipe para presentar su dimisión. El monarca ha dejado en suspenso su dimisión e iniciará este martes una ronda de consultas con el resto de socios de la coalición de Gobierno antes de decidir si acepta o rechaza la marcha de De Wever. "El rey lamenta la ausencia de un acuerdo para dotar al país de un presupuesto creíble y a la altura de los retos actuales. En un contexto marcado por una gran incertidumbre geopolítica y por importantes retos económicos, el país no puede permitirse una crisis política prolongada", ha aseverado la Casa Real belga en un comunicado. Así, el monarca belga pide "sentido de la responsabilidad de todos" e insta a todas las partes implicadas a "anteponer el interés general y el espíritu de compromiso". El rey volverá a recibir al primer ministro De Wever este viernes tras su ronda de consultas con el resto de partidos del Ejecutivo.