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La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha actualizado sus recomendaciones sobre anticoncepción con nuevas opciones para las mujeres y ha anunciado que prepara las primeras directrices específicas para orientar el desarrollo de métodos anticonceptivos masculinos. El anuncio llega pocos días antes del Día Mundial de la Contracepción, que se celebra este 26 de septiembre.

Entre las novedades, el organismo sanitario recomienda el uso de la mifepristona como anticonceptivo de emergencia después de una relación sexual sin protección. Según las nuevas directrices de la OMS, el medicamento debería utilizarse "tan pronto como sea posible y dentro de los cinco días posteriores" a la relación sexual.

La OMS también avala el uso de implantes subcutáneos de etonogestrel durante un periodo máximo de cinco años. Se trata de un método hormonal de larga duración que se inserta bajo la piel y libera progresivamente el principio activo.

Fórmulas combinadas y fórmulas excluidas

Otra de las novedades afecta a la píldora anticonceptiva combinada. El organismo sanitario defiende ahora un uso más flexible del método y avala tanto la pauta cíclica tradicional como la toma continuada durante un máximo de un año. También recoge una pauta prolongada, con pausas programadas, que puede llegar hasta los seis meses.

No todas las opciones estudiadas han recibido, sin embargo, el apoyo del organismo. La OMS no ha incorporado a sus recomendaciones diversas píldoras que contienen quinestrol y ha reclamado estudios de mayor calidad sobre el ormeloxifeno antes de poder establecer una recomendación clara.

Anticonceptivos masculinos

Más allá de las novedades para las mujeres, la OMS quiere empezar a definir también cómo deberían ser los futuros anticonceptivos masculinos. El organismo está preparando sus primeras directrices sobre esta cuestión, con el objetivo de ofrecer criterios más claros a los investigadores y a los desarrolladores de nuevos productos.

Según la OMS, aproximadamente el 30% de las parejas ya dependen actualmente de métodos anticonceptivos masculinos, a pesar de que las opciones disponibles siguen siendo limitadas. Ampliar esta oferta, defiende el organismo, podría permitir repartir de manera más equilibrada la responsabilidad anticonceptiva dentro de las parejas.

Actualmente, los principales métodos anticonceptivos masculinos disponibles son el preservativo y la vasectomía, mientras que la investigación trabaja en alternativas hormonales y no hormonales que todavía no han llegado de manera generalizada al mercado.

Millones de mujeres sin acceso a anticonceptivos

La OMS sitúa estas nuevas recomendaciones dentro de un problema más amplio: el acceso a los anticonceptivos sigue siendo desigual en todo el mundo. Según sus datos, unos 164 millones de mujeres que quieren retrasar o evitar un embarazo no pueden utilizar los métodos anticonceptivos que necesitan.

La cifra pone sobre la mesa que el debate sobre la contracepción no se limita a la aparición de nuevos productos, sino también a su disponibilidad. El precio, el acceso a los servicios sanitarios, la información disponible y las preferencias individuales pueden determinar que una persona pueda o no elegir el método que considera más adecuado.