El presidente francés, Emmanuel Macron, ha denunciado este viernes que el embajador de Francia en Níger, Sylvain Itté, ha sido tomado como rehén por los militares golpistas del país centroafricano, que tomaron por la fuerza el poder el pasado julio y derrocaron el gobierno democrático, y próximo a Francia, de Mohamed Bazoum. El embajador y varios diplomáticos "han sido tomados literalmente como rehenes" en la misma embajada gala en Niamey, ha dicho Macron a los periodistas franceses que le acompañaban en un desplazamiento. El presidente francés ha explicado que el diplomático no puede salir y que los militares impiden entrar comida a la legación diplomática, de forma que tiene que alimentarse de "raciones militares".
La denuncia de Macron ha estado sin más detalles, mientras que el Ministerio de Exteriores todavía no se ha pronunciado. El presidente francés sí que aseguró que Francia seguirá acogiendo artistas huidos de Níger, Mali y Burkina Faso, a pesar de la hostilidad con la antigua metrópoli de los regímenes militares salidos de los últimos golpes de estado, aunque ha recalcado que a causa de las circunstancias en estos países hoy por hoy no se pueden dar visados. "La vocación de Francia es acoger a los artistas y a los intelectuales y precisamente que puedan brillar con total libertad", ha afirmado Macron. El anuncio de Macron llega justo después de que las autoridades militares nigerinas liberaran a un ciudadano francés, Stéphane Julien, que es el representante ante el consulado francés en Niamey. Julien había sido detenido el viernes de la semana pasada y su arresto generó una protesta oficial francesa. Fue liberado el miércoles, aunque no se supo hasta ayer jueves.
Caos en el Níger
Níger vive desde el pasado 26 de julio una crisis política y se encuentra bajo el poder del autodenominado Consejo Nacional para la Salvación de la Patria (CNSP). Después del golpe de estado militar, la junta encabezada por el antiguo jefe de la Guardia Presidencial, el general Abdourahamane Tiani, tomó varias medidas, como destituir al presidente Bazoum y mantenerlo bajo arresto domiciliario y suspender la Constitución. El golpe fue condenado por la comunidad internacional y por la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO), que decretó duras sanciones económicas y comerciales contra Níger y ha amenazado con una acción militar para restablecer el orden constitucional anterior al golpe.
El posible uso de la fuerza ha dividido en la región, donde los gobiernos de Nigeria, Benín, Costa de Marfil y el Senegal han confirmado de una manera clara la disponibilidad de sus ejércitos para intervenir en territorio nigerino. Por otra parte, Mali y Burkina Faso se oponen al uso de la fuerza y alegan que cualquier intervención en Níger equivaldría a una declaración de guerra también contra ellos.

Tensiones crecientes con Francia
Francia, antigua metrópoli colonial del Níger, era hasta ahora uno de los principales socios económicos y militares del país africano, pero la junta militar y una parte del país consideran la presencia francesa un símbolo de la dominación occidental colonial. A principios de agosto, la junta golpista nigerina anunció la revocación de todos los acuerdos de cooperación de seguridad y defensa con Francia, una decisión que París no reconoció al considerar que solo la pueden tomar las autoridades "legítimas" del país, es decir, el depuesto presidente Mohamed Bazoum. Níger, que acoge a unos 1.500 soldados galos, es el último país del Sahel junto con Chad en el cual Francia dispone de presencia militar, después de haberse retirado de Mali y Burkina Faso, gobernados también por juntas militares después de sendos golpes de estado. En los últimos días, y desde el golpe de estado, decenas de miles de nigerinos se han manifestado en la capital, Niamey, para exigir la salida de las tropas galas y rechazar la injerencia de París. También con consignas prorrusas y banderas de Rusia, país en el cual se ha señalado sobre la proliferación de golpes de estado en la región, con la presencia de los mercenarios de Wagner.
La junta militar que gobierna Níger acusó a Francia de desplegar a sus tropas en otros países de la región con el objetivo de llevar a cabo una "agresión". "Francia sigue desplegando sus fuerzas en numerosos países de la Cedeao en el marco de los preparativos de una agresión contra Níger, que está contemplando en colaboración con esta organización comunitaria", declaró en un comunicado leído en la televisión nacional uno de los miembros de la junta, el coronel mayor Amadou Abdramane. Los golpistas aseguraron que, desde el pasado 1 de septiembre, París ha enviado "dos aeronaves de transporte militar tipo A400M y uno (avión) Dornier 328" a costa de Marfil, así como dos helicópteros, una cuarentena de vehículos blindados y un barco militar con personal y equipamiento en diferentes puntos de Benín. Asimismo, los militares dijeron haber registrado "un centenar de rotaciones de aviones de transporte militar con permiso para desembarcar cantidades significativas de material y equipamiento de guerra" en los dos países mencionados y el Senegal.