El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha vuelto a meter la pata y ha generado mucha polémica al referirse irónicamente a una senadora demócrata como "Pocahontas" durante un encuentro en la Casa Blanca con indígenas navajos que sirvieron al país en la Segunda Guerra Mundial (1939-1945).

Trump suele referirse a la legisladora Elizabeth Warren con el nombre de Pocahontas -una famosa joven nativo americana del siglo XVII- para burlarse de las supuestas raíces indígenas de la senadora progresista, y retomó esa costumbre al recibir en el Despacho Oval a cinco veteranos navajos.

"Ustedes estuvieron aquí mucho antes de que ninguno de nosotros estuviéramos aquí", dijo Trump sobre los nativos americanos, que durante la Segunda Guerra Mundial desarrollaron un código basado en el idioma navajo para enviar mensajes cifrados e impedir así que el enemigo los entendiera si lograba interceptarlos.

"Aunque tenemos a una representante en el Congreso que, según dicen, ha estado aquí desde hace mucho tiempo. La llaman Pocahontas", agregó el presidente, con los veteranos navajos al lado.

La senadora Warren no tardó en reaccionar, al asegurar en una entrevista con la cadena MSNBC que es "profundamente lamentable que el presidente de Estados Unidos no pueda aguantar ni siquiera una ceremonia de homenaje a estos héroes sin tener que soltar un insulto racial".

Preguntada por esas críticas, la portavoz de la Casa Blanca, Sarah Huckabee Sanders, indicó durante su conferencia de prensa diaria que "no era la intención del presidente" emitir ningún "insulto racial" delante de los indígenas navajos.

"Lo que mucha gente considera ofensivo es que la senadora Warren mintiera sobre sus orígenes para impulsar su carrera", afirmó Huckabee Sanders, quien subrayó que Trump siente "un respeto extremo" por los nativos americanos a los que recibió en la Casa Blanca.

Warren, una de las figuras más destacadas del partido demócrata, dijo en 2012 que tenía raíces nativo americanas, y que su familia había transmitido las historias de esos indígenas durante generaciones, pero no se han encontrado documentos que corroboren esa afirmación.

Eso, y el hecho de que la ahora senadora se identificara como nativo americana en el directorio de la Asociación de Escuelas de Derecho de EEUU, llevaron a algunos conservadores, entre ellos Trump, a acusarla de haber mentido sobre ese punto para avanzar en su carrera, algo que ella siempre ha negado.