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El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, aterrizó este domingo en Bürgenstock (Suiza) para ayudar a poner en marcha formalmente las negociaciones con dirigentes iraníes sobre la limitación del programa nuclear de Teherán y la ampliación del frágil acuerdo interino para poner fin a la guerra en Irán, según informa la agencia Associated Press. Las primeras horas de negociaciones entre los representantes de ambos países han registrado "grandes avances", ha asegurado Vance, que encabeza la delegación estadounidense. "Ya hemos logrado grandes avances en las últimas horas y espero que logremos progresos adicionales en el tiempo previsto para las conversaciones", indicó en una comparecencia ante la prensa con el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, y su homólogo de Qatar, Mohamed bin Abdulrahman, que participan como mediadores. El marco del pacto se firmó la semana pasada y ahora los principales negociadores de Estados Unidos e Irán disponen de 60 días para cerrar sus detalles técnicos.

Ormuz y el Líbano complican el inicio del diálogo

El arranque de las negociaciones llega marcado por los últimos intercambios de fuego en el Líbano entre Israel y Hezbolá, el grupo político y militar con el apoyo de Irán, y por el anuncio del ejército iraní de que había cerrado el estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio energético mundial. Este escenario llevó a los representantes iraníes a cancelar inicialmente los planes de asistir al encuentro y obligó a Vance a aplazar su salida de Estados Unidos. Sin embargo, el Mando Central norteamericano ha cuestionado que el estrecho se haya vuelto a cerrar y ha asegurado que las fuerzas de Estados Unidos continúan vigilando la zona para garantizar el tráfico marítimo. Vance también ha afirmado que millones de barriles de petróleo han pasado por Ormuz estos últimos días.

Entre los negociadores iraníes se encuentran el presidente del Parlament, Mohammad Bagher Qalibaf, y el ministro de Exteriores, Abbas Araghchi, además de responsables del banco central y del sector petrolero. Vance se añade al enviado especial Steve Witkoff y a Jared Kushner, yerno de Donald Trump, que ya estaban en Suiza para empezar a revisar los aspectos técnicos de las conversaciones. También está previsto que participen el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, el jefe del ejército pakistaní, Asim Munir, y mediadores de Catar. El Ministerio de Exteriores pakistaní ha explicado que Sharif se reunirá por separado con las delegaciones de Irán, Suiza y Estados Unidos "para reafirmar el compromiso duradero de Pakistán con el diálogo y una paz duradera en la región".

Irán defiende el enriquecimiento de uranio

Pocas horas después de la llegada de Vance al complejo suizo, el presidente iraní, Massoud Pezeshkian, ha reiterado que Irán no pretende obtener la bomba atómica, pero ha insistido en el derecho del país a enriquecer uranio. "Esto no es nada nuevo, y también podemos declarar por escrito que no tenemos intención de fabricar una bomba", ha afirmado Pezeshkian. "Sin embargo, no renunciaremos a nuestro derecho al enriquecimiento", ha añadido.

El acuerdo permite de manera inmediata que Teherán venda petróleo libremente y abre la puerta para que Irán acceda a miles de millones de dólares en activos hasta ahora congelados. También reclama a Teherán que diluya sus reservas de uranio altamente enriquecido, que se cree que se encuentran bajo instalaciones nucleares atacadas por Estados Unidos el verano pasado.

El pacto establece que los barcos comerciales pueden cruzar el estrecho de Ormuz durante 60 días sin pagar ninguna tasa, pero no descarta que Irán pueda imponerlas en el futuro. Trump, por su parte, ha amenazado con aplicar peajes estadounidenses en el estrecho si no hay acuerdo en 60 días, y ha defendido que el dinero sería para "servicios prestados como el Ángel de la Guarda de los países de Oriente Medio".