Irán enfría cualquier expectativa de acuerdo con los Estados Unidos y desmiente abiertamente el relato optimista del presidente estadounidense, Donald Trump. El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmaeil Baghaei, ha calificado este lunes la propuesta estadounidense de 15 puntos para poner fin al conflicto de “mayoritariamente excesiva, irrealista y poco razonable”.
Las declaraciones chocan frontalmente con las palabras de Trump, que este fin de semana aseguraba que Teherán había aceptado “la mayoría” de las exigencias planteadas por Washington. Según Baghaei, pero, la realidad es otra: no solo no hay acuerdo, sino que tampoco existen negociaciones directas entre los dos países.
Los detalles del diálogo con Washington
“No hemos tenido ninguna negociación directa con Estados Unidos hasta ahora”, ha afirmado el portavoz en una rueda de prensa recogida por la agencia estatal IRNA. Baghaei ha insistido en que cualquier comunicación con Washington se ha producido exclusivamente a través de intermediarios, un detalle que refuerza la idea de un diálogo aún muy incipiente y lleno de recelos.
El portavoz también ha querido desmarcar a Irán de los movimientos diplomáticos recientes liderados por Pakistán. En concreto, ha negado la participación de Teherán en reuniones con países de la región impulsadas por Islamabad, que en los últimos días se ha ofrecido como mediador para facilitar conversaciones entre las dos potencias.
“Las reuniones que el Pakistán mantiene con países vecinos responden a un marco que han diseñado ellos mismos, y nosotros no hemos participado”, ha subrayado Baghaei. Con esta declaración, Irán marca distancias respecto a cualquier proceso que no controle directamente o que no se ajuste a sus intereses.
El gobierno pakistaní había anunciado el fin de semana su disposición a acoger conversaciones “en los próximos días”, después de un encuentro en su capital con ministros de Asuntos Exteriores de varios países de la región. Sin embargo, la negativa iraní a reconocer este marco complica aún más la posibilidad de un acercamiento a corto plazo.
Desacuerdo importante entre Irán y los EUA
El desacuerdo no es menor. El plan estadounidense, según diversas informaciones, incluye exigencias de gran alcance, como la renuncia de Irán a desarrollar armas nucleares, la cesión de su uranio enriquecido, limitaciones en sus capacidades militares y el repliegue de su apoyo a actores regionales. También abordaría cuestiones clave como la seguridad en el golfo Pérsico y la libre circulación por el estrecho de Ormuz.
En este contexto, el lenguaje utilizado por Teherán evidencia hasta qué punto estas demandas son percibidas como inasumibles. La calificación de “no razonables” sugiere que, al menos en su forma actual, la propuesta norteamericana está lejos de ser un punto de partida viable para una negociación real.
Así, mientras Washington proyecta una imagen de progreso y concesiones inminentes, Irán responde con escepticismo y niega cualquier avance sustancial. El contraste entre ambas versiones no solo refleja la distancia entre las partes, sino que también pone de manifiesto la fragilidad de un proceso que, de momento, se mueve más en el terreno del relato que en el de los hechos. Con las posiciones aún alejadas y sin canales directos de diálogo, el futuro de las negociaciones continúa abierto, pero lleno de incógnitas.