Freedom Fuel: la gasolina barata que Trump promociona y nadie sabe quién paga

Una nueva red de 25 gasolineras está atrayendo a conductores en Pensilvania y Nueva Jersey con un precio difícil de encontrar en Estados Unidos: 3,47 dólares el galón. La cadena, llamada Freedom Fuel, ha sido promocionada por Donald Trump y la Casa Blanca, pero casi no hay información sobre quién la controla ni sobre cómo puede mantener estos descuentos. Las estaciones, situadas principalmente en el área de Filadelfia y en el sur de Nueva Jersey, operaban anteriormente bajo marcas como Valero, Shell o Sunoco. Ahora lucen una imagen patriótica, con los colores de la bandera estadounidense, águilas y el nombre Freedom Fuel.

Trump presentó la iniciativa el 1 de julio y la atribuyó a "un minorista muy inteligente, presente en todo el noreste". También aseguró que los responsables lo hacen "porque aman a Estados Unidos". La Casa Blanca difundió posteriormente un vídeo con clientes agradeciendo al presidente el ahorro. La grabación relacionaba los 3,47 dólares con el hecho de que Trump sea el 47º presidente del país. A pesar de esta promoción, la Administración estadounidense niega cualquier participación en el negocio. "La Administración no está involucrada en la empresa ni le ha proporcionado ninguna financiación. No hay ninguna otra entidad o persona que subvencione el menor coste de la gasolina", afirmó un portavoz de la Casa Blanca.

Según esta versión, la compañía simplemente habría decidido reducir el margen de beneficio para ofrecer precios más asequibles. "Este minorista está tomando la iniciativa; los otros deberían seguir su ejemplo", añadió el portavoz.

Una empresa casi desconocida

Freedom Fuel Network fue registrada como sociedad de responsabilidad limitada en Delaware el 23 de junio, pero los documentos públicos no identifican a ningún propietario. Su página web, registrada pocos días antes, solo incluye una lista de estaciones, el lema "Tus ahorros empiezan aquí" y un formulario de contacto. La compañía tampoco ha aclarado quién le suministra el combustible ni cuánto tiempo mantendrá los precios rebajados.

El 1 de julio, la sociedad solicitó el registro de la marca Freedom Fuel Network. La abogada que aparece en la documentación ha asegurado que no está autorizada a dar más información sobre la empresa.

Dudas sobre la rentabilidad

Los expertos cuestionan que el precio sea sostenible, ya que el coste mayorista del combustible en el área de Filadelfia supera los tres dólares por galón. A esta cifra hay que sumarle impuestos, transporte, personal, seguros y comisiones de las tarjetas de crédito. Jeff Lenard, portavoz de la Asociación Nacional de Tiendas de Conveniencia, considera difícil que las estaciones puedan obtener beneficios. "No veo cómo pueden ganar dinero vendiendo combustible. Necesitan alguna otra manera de obtener ingresos, ya sea con las ventas de la tienda, un túnel de lavado o alguna otra actividad", explicó. "La pregunta que se hace todo el mundo es: ¿quién está asumiendo las pérdidas?"

Un propietario de una gasolinera independiente de Bristol asegura que ha perdido unos 500 galones de ventas diarias desde la apertura de Freedom Fuel. "No podemos competir", afirmó. "Apenas cubrimos los gastos cuando pagamos cosas como las comisiones de las tarjetas de crédito. No hay manera de bajar hasta los 3,47 dólares sin perder dinero".

Entre el ahorro y la política

A pesar de los interrogantes, muchos conductores valoran sobre todo el ahorro. "Ya era hora de que alguien hiciera algo", declaró a The New York Times un camionero que pagó 75 dólares por llenar un depósito que habitualmente le costaba cerca de 100. "No me importa mucho quién hay detrás, siempre que alguien intente marcar la diferencia". Otros clientes ven los precios como un éxito de Trump. "Me encanta. Sé que hará bajar los precios y confío plenamente en que lo conseguirá", afirmó un jubilado.

No todo el mundo comparte esta opinión. Una joven que desconocía que Trump había promocionado la cadena aseguró que no volvería. "No apoyo a Trump ni a sus decisiones, incluida la guerra con Irán", dijo. "No volveré. De alguna manera, todo siempre acaba llevando a Trump."