Las autoridades francesas han prohibido todas las manifestaciones previstas para este sábado en Marsella y en Lyon ante el temor de que se repitan los graves disturbios de la semana pasada. El prefecto del departamento de Bocas del Ródano, Jacques Witkowski, ha anunciado este jueves una orden que impide cualquier concentración pública en la ciudad focense, tanto si ha sido comunicada previamente a las autoridades como si no, una decisión que ha adoptado de la misma manera el departamento del Ródano en el caso de Lyon. La medida llega ante la convocatoria de una nueva jornada de movilizaciones sociales, después de que las protestas del 17 de octubre acabaran con numerosos saqueos, destrozos en establecimientos comerciales y actos vandálicos contra edificios públicos.
En este contexto, la prefectura del departamento de Bocas del Ródano ha justificado la decisión por motivos de seguridad y por la necesidad de garantizar la disponibilidad de los cuerpos policiales. La prohibición también afecta a las protestas convocadas por cuestiones ajenas al poder adquisitivo, una de las principales reivindicaciones de las movilizaciones.
El dispositivo de seguridad irá más allá de la prohibición de manifestarse y comportará importantes restricciones a la movilidad durante el fin de semana. En Marsella, todo el transporte público del área metropolitana quedará suspendido desde las cinco de la madrugada del sábado hasta la misma hora del domingo, una interrupción de 24 horas. Además, las autoridades ampliarán a los adultos el toque de queda que ya se aplica a los menores en el centro de la ciudad y en determinadas zonas comerciales. El toque de queda está vigente entre las once de la noche y las cinco de la madrugada.
El departamento de Bocas del Ródano también ha decidido ampliar las zonas sometidas a esta medida para incluir los alrededores de edificios públicos e institucionales, como el Ayuntamiento, la sede de la prefectura y los juzgados. Las autoridades justifican la extensión del perímetro por los desperfectos que se registraron en algunas de estas instalaciones durante los últimos disturbios. Además, el nuevo dispositivo de seguridad incorpora otras prohibiciones específicas, entre ellas el uso de elementos de protección personal, como cascos, guantes o gafas protectoras, y el transporte de combustible. También quedará prohibida la venta, la posesión y el transporte de objetos susceptibles de ser utilizados como armas.
En el caso de Lyon, el fin de semana entre 150 y 200 negocios fueron saqueados completa o parcialmente, y una sucursal de la oficina de turismo fue incendiada y destruida en la Place Bellecour. El alcalde, Grégory Doucet, tildó la situación de "caos" y condenó la violencia en las calles. Sin embargo, la decisión tomada por el departamento del Ródano este jueves no le ha parecido la correcta: "No estoy a favor (...) La gente tiene cosas que decir, el derecho a manifestarse es un derecho inscrito en nuestra constitución", ha declarado.
