En medio de la controversia entre Estados Unidos y el gobierno español, España ha anunciado que enviará la fragata Cristóbal Colón hacia Chipre, y acompañará al portaaviones francés Charles de Gaulle, de la armada francesa, y los buques de la armada griega en una misión para proteger la isla del Mediterráneo de posibles ataques de Irán. El ejecutivo de Pedro Sánchez ha rechazado colaborar con la administración Trump en la guerra contra la República Islámica y se ha negado a que se utilicen las bases norteamericanas en territorio español para la operación Furia Épica, pero no ha dudado a la hora de defender los intereses de la Unión Europea. De hecho, el Ministerio de Defensa ha especificado que España está dispuesta a participar en misiones de defensa, pero no de ataque, en el contexto del conflicto que se originó el sábado con el ataque conjunto de Estados Unidos e Israel a Irán. La misión europea se produce después de que un misil causara un incidente en la isla el pasado domingo.  “Con el despliegue de la Cristóbal Colón, España muestra su compromiso con la defensa de la Unión Europea y su frontera oriental”, afirma el ministerio en un comunicado, donde también detalla que se espera que el conjunto militar llegue a las costas de Creta hacia el 10 de marzo

Escolta del portaaviones Charles de Gaulle

La fragata Cristóbal Colón se incorporó el martes al grupo naval del portaaviones francés Charles de Gaulle para llevar a cabo tareas de escolta y adiestramiento avanzado en el mar Báltico, y ahora se dirigen al Mediterráneo. Durante el tránsito del Grupo Naval por el golfo de Cádiz, también saldrá brevemente a la mar el buque de aprovisionamiento Cantabria para suministrar combustible y prestar apoyo logístico durante el tránsito. “Su misión en el Mediterráneo será ofrecer protección y defensa aérea, complementando así las capacidades de nuestra batería Patriot desplegada en Turquía. También estará en alerta para apoyar cualquier evacuación de personal civil que pueda verse afectado por el conflicto”, añaden desde el departamento que encabeza Margarita Robles, donde ha destacado que la Cristóbal Colón es “la fragata más avanzada” de la Armada Española. En una entrevista en la Cadena SER, la ministra ha destacado que España es un “aliado firmemente comprometido” en los marcos de la ONU, la UE o la OTAN. En este sentido, ha remarcado que el Estado está dispuesto a participar en misiones “de defensa”, pero no de ataque. “En estas cosas debemos ser prudentes y discretos, y siempre siguiendo los principios y el amparo internacional”, ha expuesto. Por otro lado, ha negado que una batería antiaérea española en Turquía derribara un proyectil iraní, pero ha explicado que sí que dio “información suficiente” para que fuera interceptado.

Italia también se sumará a la defensa de Chipre

Además de las tareas que España, Francia y los Países Bajos harán para proteger Chipre y los intereses de la UE. El ministro de defensa italiano, Guido Crosetto, también ha anunciado que su país enviará buques en los próximos días para proteger la isla, que pertenece a la UE pero no a la OTAN. Cabe recordar que este domingo se produjeron varios incidentes en Chipre. Por la mañana, el Reino Unido reveló que Irán había disparado dos misiles hacia la isla, donde hay dos bases militares de soberanía británica, pero el secretario de Defensa, John Healey, afirmó que creía que los proyectiles no tenían como objetivos sus bases. Pero poco antes de la medianoche, se registraron explosiones en Chipre después de que un dron de procedencia desconocida atacó la base británica de Akrotiri, ubicada en Limassol, un rato después de que el primer ministro Keir Starmer anunciara una participación más activa de su país en los ataques contra el régimen iraní. Posteriormente, el gobierno chipriota informó de un “incidente” que involucró una “aeronave no tripulada que causó daños limitados”. Se trataría de un dron salido del Líbano, donde la milicia Hezbolá se ha sumado a la respuesta de Irán a los ataques de Estados Unidos e Israel. 

¿Cómo es la fragata Cristóbal Colón?

La fragata Cristóbal Colón (F-105) es la más moderna de la clase Álvaro de Bazán de la Armada Española y destaca por su avanzado sistema de combate Aegis. Se trata de un buque polivalente especializado en guerra antiaérea y antimisiles, con capacidad para detectar amenazas a más de 400 km de distancia. Mide 146,7 metros de eslora, desplaza 6.391 toneladas a plena carga y puede alcanzar una velocidad máxima de 28 nudos, con una autonomía de 4.500 millas náuticas. Su dotación habitual es de unas 234 personas y está equipada con un radar multifunción SPY-1D, sonar y sistemas de comunicaciones avanzados. El armamento con el que cuenta son un lanzador vertical Mk-41 de 48 celdas para misiles SM-2 y ESSM (antiaéreos), dos lanzadores cuádruples de misiles Harpoon antibuque, un cañón Mk-45 de 127 mm, torpedos Mk-46 y dos ametralladoras de 25 mm. Además, embarca un helicóptero SH-60B Seahawk para misiones antisubmarinas. Botada en 2010 e incorporada en 2012, ha participado en operaciones de la OTAN como SNMG-2, Sea Guardian y Formidable Shield, incluyendo lanzamientos exitosos de misiles contra objetivos supersónicos en 2021. Es considerada una de las fragatas más potentes del mundo y la punta de lanza de la Armada hasta la llegada de la clase F-110.