Los disturbios en Francia impulsan a Le Pen: rozaría el 60% en la segunda vuelta presidencial

Marine Le Pen reforzaría su posición de cara a las elecciones presidenciales francesas de 2027 después de los disturbios del 17 de octubre. Según un sondeo de Ifop-Fiducial publicado el martes por Le Figaro, LCI y Sud Radio, la líder de Agrupación Nacional (RN) ganaría en todos los escenarios de segunda vuelta analizados y obtendría entre el 34% y el 38% de los votos en la primera.

La encuesta se realizó entre el sábado por la noche y el lunes, coincidiendo con los días de mayor intensidad de los disturbios. En los escenarios comparables con la medida anterior, Le Pen gana entre uno y dos puntos en la primera vuelta. Los resultados apuntan a un posible beneficio electoral de la crisis de seguridad para una dirigente que ha situado el orden público en el centro de su discurso político.

Una ventaja que varía según el rival

En una eventual segunda vuelta, Le Pen obtendría el 56% de los votos frente al ex primer ministro Édouard Philippe; el 58% frente a Gabriel Attal, también antiguo jefe de gobierno; el 59% frente al expresidente socialista François Hollande, y el 57% frente al eurodiputado Raphaël Glucksmann. La diferencia sería aún mayor frente a Jean-Luc Mélenchon, líder de La Francia Insumisa (LFI), a quien el gobierno francés señala como responsable político de los disturbios: Le Pen conseguiría el 68% de los votos, según el sondeo.

Estas cifras corresponden a simulaciones electorales, no a una votación real. Miden las preferencias de los encuestados ante posibles duelos y no permiten asegurar cuál sería el resultado de las elecciones de 2027.

El discurso del orden público gana peso

Para Frédéric Dabi, director general de opinión de Ifop, Le Pen es la única candidata que sale reforzada de los acontecimientos recientes. Según su interpretación, la dirigente consolida la imagen de representante del orden ante una situación de inseguridad.

El resultado encaja con una de las principales líneas políticas de Agrupación Nacional: presentar la seguridad como una prioridad y cuestionar la capacidad de los partidos tradicionales para garantizarla. Los disturbios pueden favorecer este mensaje, aunque el sondeo, por sí solo, no demuestra que sean la causa directa del aumento del apoyo electoral.

Dificultades en el centro y en la derecha tradicional

La encuesta también apunta a una pérdida de fuerza de Édouard Philippe. El dirigente centrista obtendría el 15% en el escenario en que se presenta como único candidato de su espacio político: tres puntos menos que en el anterior sondeo y seis por debajo del resultado registrado tres semanas antes.

A la izquierda, Mélenchon se situaría entre el 15% y el 20% en la primera vuelta, mientras que Glucksmann obtendría entre el 12% y el 16%. La derecha tradicional tampoco parece encontrar, de momento, una alternativa electoral de peso: Bruno Retailleau, exministro del Interior y miembro de Los Republicanos, quedaría entre el 5% y el 7,5%, y David Lisnard, alcalde de Cannes, podría llegar al 7%. A casi un año de las presidenciales, la encuesta dibuja una extrema derecha bien posicionada y una oposición fragmentada. La incógnita es si esta ventaja se mantendrá.