Los disturbios empañan la fiesta de los Knicks en Nueva York después del título de la NBA

Nueva York ha vivido una noche de euforia y tensión después de que los Knicks se hayan proclamado campeones de la NBA por primera vez en 53 años. La victoria contra los San Antonio Spurs, por 94-90 en el quinto partido de las Finales, ha llevado a miles de aficionados a las calles de Manhattan, especialmente en los alrededores del Madison Square Garden y de Times Square. La fiesta, sin embargo, ha acabado derivando en disturbios. Varios vídeos difundidos en las redes y por medios estadounidenses han mostrado una noche de caos en el centro de Nueva York, con aficionados reventando vehículos policiales, destrozando autobuses escolares y de transporte público, encaramándose encima de los coches, encendiendo bengalas y enfrentándose a golpes con la policía y aficionados de los Spurs en medio de calles completamente desbordadas.

La policía de Nueva York ha pedido refuerzos en Midtown Manhattan ante la acumulación de gente y las tensiones con algunos grupos de aficionados. Agentes del NYPD han intervenido con equipos antidisturbios para dispersar a la multitud y han retenido o detenido a varias personas durante los incidentes. En las primeras horas, sin embargo, no se ha confirmado una cifra oficial de arrestos ni de heridos. La tensión en las calles ha sorprendido incluso a algunos agentes desplegados en la zona. "Llevo 20 años haciendo este trabajo y nunca había tenido que llevar equipo antidisturbios", ha dicho un policía a The Post en el exterior del Madison Square Garden.

A pesar de los incidentes, miles de aficionados han continuado celebrando un título que pone fin a más de medio siglo de espera y que convierte a esta generación de los Knicks en leyenda para la ciudad.