El regreso de Mounir Lymouri a Marruecos ha terminado con su detención. El alcalde de Tánger ha sido arrestado este lunes por la mañana en el aeropuerto Ibn Battouta, justo después de aterrizar en un vuelo procedente de Málaga. Los agentes de la policía judicial lo esperaban en la terminal y lo han trasladado a dependencias policiales para interrogarlo en el marco de la investigación sobre el presunto fraude electoral descubierto durante las elecciones legislativas del 23 de septiembre. La detención, confirmada a EFE por una fuente de la Fiscalía marroquí, sitúa al máximo responsable municipal de Tánger en el centro de un caso que ya acumula seis arrestados y que investiga una posible manipulación de papeletas en beneficio del Partido Autenticidad y Modernidad (PAM), la formación a la que pertenece el alcalde.
De la desaparición en España a la detención en Tánger
Lymouri había abandonado Marruecos el jueves por la noche, cuando las investigaciones empezaban a apuntar hacia su entorno político. La policía judicial acudió el viernes a su domicilio para interrogarlo, pero comprobó que ya había salido del país. Posteriormente se dictó una orden nacional de búsqueda contra él. Después de varios días de incertidumbre sobre su paradero, el alcalde anunció durante el fin de semana que regresaría voluntariamente a Tánger para ponerse a disposición de las autoridades. El dirigente del PAM ha negado en todo momento que hubiera huido de la justicia y ha defendido que su desplazamiento a España respondía a motivos profesionales. A pesar de estas explicaciones, la policía lo ha detenido tan pronto como ha pisado territorio marroquí.
Una investigación que ya suma seis detenidos
El caso se remonta a la jornada electoral del miércoles pasado, cuando los agentes descubrieron documentación electoral irregular en la escuela Al Quds, situada en el barrio de Casabarata. La policía sorprendió a un hombre que llevaba una bolsa con centenares de papeletas que, según varias informaciones, estarían premarcadas a favor del PAM. Paralelamente, la difusión de un vídeo de una urna con numerosas papeletas alimentó las sospechas sobre posibles irregularidades durante la votación. La Fiscalía investiga ahora el origen de estos documentos y una presunta operación para extraer papeletas oficiales de una mesa electoral, sacarlas del centro y volverlas a introducir posteriormente en el circuito de votación.
Antes del arresto de Lymouri, las diligencias ya habían provocado la detención de cinco personas: los presidentes de dos mesas electorales, sus dos suplentes y un quinto implicado. Cuatro fueron puestos a disposición de la Fiscalía, mientras que el quinto quedó en prisión preventiva durante la investigación. Los investigadores también han detectado diferencias entre la tinta de algunas de las papeletas intervenidas y la que se utilizaba oficialmente en los colegios electorales. El procedimiento judicial intenta determinar si se cometieron delitos relacionados con la interferencia en el proceso electoral y la falsificación de documentos.
Una declaración llevó a los investigadores hasta el alcalde
El nombre de Lymouri apareció durante el interrogatorio de uno de los primeros detenidos, que lo mencionó ante los investigadores. A raíz de esta declaración, la policía judicial intentó localizar al alcalde para tomarle declaración y organizar un careo con el sospechoso. Lymouri, que también había ejercido responsabilidades en la campaña electoral del PAM en Tánger, ya se había marchado hacia España.
La detención coincide con una nueva actuación del Ministerio del Interior marroquí, que este lunes ha anunciado el envío de una comisión central de inspección a Tánger para investigar los hechos y determinar las eventuales responsabilidades administrativas. Por su parte, el PAM, vencedor de las elecciones legislativas con 97 escaños, ha rechazado las acusaciones y ha denunciado la existencia de un "escenario cuidadosamente orquestado" para perjudicar su imagen, a la vez que ha expresado su apoyo a la investigación judicial. La causa entra ahora en una nueva fase con el interrogatorio del alcalde, mientras la Fiscalía deberá determinar qué papel tuvo, si es que tuvo alguno, en la presunta operación de manipulación electoral.