La Asamblea General de las Naciones Unidas vota este viernes una propuesta impulsada por Togo para dejar atrás progresivamente la proyección de Mercator, el mapa del mundo que durante siglos ha servido para representar la Tierra en los libros de texto, las aulas y todo tipo de documentos. El problema es que, aunque fue diseñado para facilitar la navegación, este sistema distorsiona considerablemente el tamaño de los territorios y hace que África parezca mucho más pequeña de lo que es.
La proyección fue creada en 1569 por el cartógrafo flamenco Gerardus Mercator. Su objetivo era práctico: ayudar a los marineros a orientarse y trazar rutas sobre un mapa plano. Para conseguirlo, sin embargo, tuvo que alterar la proporción de los territorios. Cuanto más cerca de los polos, más grandes aparecen las superficies.
UN to vote on adopting new world map that shows Africa’s true scalehttps://t.co/rLCuUJmYUo@rdussey#CorrectTheMap@_AfricanUnion@AfricanUnionUN@africanophone@Independent@GouvTg@TBN228@XHNews@bbcafrique@RFI
— Diplomatie Togolaise (@DiplomatieTogo) September 4, 2026
El ejemplo más conocido es el de Groenlandia y África. En un mapa de Mercator, la isla danesa parece tener una superficie similar a la del continente africano. En realidad, África es unas catorce veces más grande que Groenlandia. También Europa y América del Norte aparecen visualmente más grandes, mientras que las zonas situadas cerca del ecuador quedan reducidas.
"Es hora de cambiar la narrativa"
Para el gobierno de Togo, sin embargo, el debate va más allá de la cartografía. El ministro de Exteriores, Robert Dussey, defiende que la representación del mundo también ha contribuido a crear una determinada percepción sobre el peso de los diferentes continentes. "Es hora de cambiar la narrativa", ha afirmado.
La iniciativa forma parte de la campaña #CorrectTheMap, que reclama una representación más fiel de la superficie terrestre. La Unión Africana apoyó la campaña en agosto de 2025, y más de 11.000 personas han firmado una petición para promover el cambio.
🗺 Le retour du débat sur Mercator ?
— AB Pictoris (@AbPictoris) August 20, 2025
"Correct the Map." Derrière ce slogan, une idée simple mais puissante : les cartes que nous utilisons tous les jours déforment notre vision du monde.
Un petit thread (1/x)#correctthemap #map pic.twitter.com/g1UT8KVeMm
Sus promotores proponen utilizar la proyección Equal Earth, creada en 2018 por un equipo internacional de cartógrafos. Este sistema respeta mejor la proporción de las superficies y permite ver con más precisión el peso territorial de cada región. No elimina, sin embargo, todas las deformaciones: representar una esfera sobre un papel siempre obliga a sacrificar alguna propiedad.
Una crítica que dura décadas
La crítica a Mercator tampoco es nueva. Desde hace décadas, geógrafos e historiadores han señalado que la proyección puede reforzar una visión del mundo centrada en las potencias del norte. Algunos activistas han llegado a hablar de "colonialismo cartográfico", al considerar que la manera de representar los continentes también puede influir en la percepción de su peso político, económico y demográfico.
La resolución que se vota en la ONU no obligaría a los países a sustituir sus mapas de manera inmediata. Su importancia es sobre todo política y simbólica. Si prospera, Togo quiere que sirva para impulsar cambios en la educación, los materiales escolares y las herramientas tecnológicas.
El gobierno togolés ya prepara un encuentro en Lomé, la capital del país, con la Unesco, la Unión Africana y empresas tecnológicas para estudiar cómo aplicar la nueva representación. Detrás de una cuestión aparentemente tan técnica hay, pues, una batalla por la manera como se representa el mundo. Porque los mapas no solo sirven para situar países y continentes: también pueden condicionar la manera como los vemos.