Al menos 59 personas han muerto, entre ellas varios policías, y otras 157 han resultado heridas este lunes en un ataque suicida contra una frecuentada mezquita a la hora de la plegaria en la ciudad de Peshawar, al noroeste del Pakistán. Un portavoz del hospital Lady Reading de la ciudad, Mohammad Asim, ha actualizado la cifra de muertos, que en un principio era de 23, y esta tarde se ha elevado a 59. El centro médico se ha visto obligado a hacer un llamamiento a donar sangre para tratar a las decenas de heridos, mientras más víctimas continúan llegando al recinto.

No se descarta que la cifra de muertos aumente, a causa de la gravedad de algunos de los heridos. Aparte, todavía hay personas sepultadas bajo los restos del edificio. En este sentido, el jefe de la Policía de Peshawar, Ejaz Jan, ha indicado que no se conoce cuántas personas podrían estar entre los escombros de la mezquita.

Un oficial de la sala de control de la Policía en Peshawar, Behzaad Khan, había adelantado a EFE que un atacante suicida había detonado la carga en la mezquita, situada en la zona de Police Lines, y que entre los fallecidos había al menos dos agentes. El lugar se encontraba especialmente concurrido durante el rezo de mediodía, según ha afirmado un testigo ocular en declaraciones recogidas por la televisión paquistaní Geo TV. De hecho, el jefe de la policía ha detallado que "entre 300 y 400 policías acostumbran a participar en estas plegarias". Por el momento, ninguna formación insurgente ha reivindicado la autoría del ataque.

Los antecedentes

El último atentado contra un centro religioso en Pakistán tuvo lugar en la misma ciudad de Peshawar en marzo de 2022, cuando un atacante suicida detonó sus explosivos en una mezquita de la minoría chií, dejando 56 muertos y casi 200 heridos. Los atentados terroristas y los ataques insurgentes han aumentado en los últimos meses en Pakistán tras varios años de relativa calma, en buena parte debido al resurgimiento del principal grupo talibán paquistaní, Tehreek-e-Taliban Pakistán (TTP).

La formación, un paraguas de grupos armados tribales creado en 2007 y aliado de los talibanes afganos, ha incrementado los ataques tras poner fin en noviembre a un alto el fuego con el Gobierno. El TTP, además, afirmó haber unido fuerzas con grupos separatistas de la provincia sureña de Baluchistán. Desde que se formó, el grupo ha llevado a cabo una brutal campaña de ataques terroristas en todo el país y matado a miles de personas, incluido un intento de asesinato en 2012 de la futura premio Nobel Malala Yousafzai.

El grupo yihadista Estado Islámico (EI) también ha llevado a cabo atentados en el pasado en Pakistán, uno de los peores en 2018, contra un mitin en Baluchistán, que dejó 128 muertos y 122 heridos. Un segundo ataque ese mismo día en la provincia de Khyber Pakhtunkhwa causó 4 muertos y 19 heridos. Los atentados comenzaron a disminuir en 2014, tras una ofensiva de las autoridades paquistaníes, pero las señales de su resurgimiento son cada vez más claras mientras empeoran las relaciones entre Pakistán y un Afganistán bajo el Gobierno interino de los talibanes, que se hicieron con el poder en agosto de 2021.