Hoy te traemos una excursión muy especial, de esas que ganan mucho cuando estás allí y no tanto cuando las ves en fotos. No es una ruta larga ni especialmente exigente, pero tiene algo que la hace distinta y que suele enganchar a quien la descubre por primera vez.

Las Escletxes de la Freixeneda son un conjunto de grietas naturales situadas entre Osona y la Garrotxa, en una zona de bosque tranquila y poco transitada. No es un lugar masificado ni preparado para el turismo, y eso hace que la experiencia sea más auténtica.

Un entorno natural con mucho encanto

Lo más llamativo del lugar son las propias grietas. Son aberturas profundas en la roca por las que se puede pasar caminando, entrando y saliendo, subiendo y bajando con cuidado. En algunos tramos la sensación es bastante curiosa, con paredes cubiertas de musgo, hojas en el suelo y un ambiente húmedo constante.

No es un recorrido adaptado ni pensado para ir rápido. Aquí conviene tomarse el tiempo, mirar alrededor y moverse con calma. Parte del atractivo está precisamente en explorar sin prisas y en no saber muy bien qué encontrarás tras la siguiente grieta.

Precauciones básicas antes de entrar en las grietas

Eso sí, conviene ir con precaución. Hay agujeros, desniveles y zonas resbaladizas, sobre todo después de días de lluvia. No es un sitio peligroso si se va con cabeza, pero tampoco es un lugar para ir despistado.

Si vas con niños o perros, hay que extremar la atención y no perderlos de vista en ningún momento. Un buen calzado es imprescindible para moverte con seguridad por la zona.

Si estás varios días por la zona o te apetece aprovechar el desplazamiento, hay otras rutas cercanas que encajan muy bien con esta excursión. El Torrent de la Masica, els Bufadors de Beví, el Salt del Molí o el Salt del Mir son buenas opciones para completar un fin de semana de senderismo tranquilo.

Todas ellas comparten un entorno parecido, con bosques, agua y caminos poco concurridos, sin necesidad de hacer largos trayectos en coche.

Cómo llegar a las Escletxes de la Freixeneda

Las Escletxes de Freixeneda se encuentran entre las comarcas de Osona y la Garrotxa, cerca del municipio de Vidrà. Hay varias opciones para iniciar la ruta, aunque el acceso no es especialmente amplio ni cómodo. Una de las salidas habituales es desde el camino de Ciuret, pasando previamente por Vidrà. Hay que tener en cuenta que por este camino no pueden circular vehículos grandes, y que el aparcamiento es limitado.

Alternativas de acceso y aparcamiento

Otra opción más cómoda es salir desde la Masía de Collfred. Se llega también desde Vidrà, siguiendo la pista asfaltada de Ciuret durante unos 13 kilómetros, hasta encontrar las indicaciones. Allí se puede dejar el coche y comenzar la excursión con más tranquilidad.

Sea cual sea el punto de inicio, es recomendable informarse bien antes y no improvisar demasiado, ya que no es una zona preparada para recibir mucha afluencia.