Catalunya también tiene una réplica virtual. Y no se trata de un mapa turístico ni de una simulación creada por una empresa, sino de un proyecto colaborativo dentro de Minecraft. Para quienes no lo conocen, se trata de un popular videojuego de construcción que ha cautivado a millones de personas en todo el mundo.
¿En qué consiste el Minecraft inspirado en Catalunya?
Concretamente, una comunidad de aficionados está recreando, bloque a bloque, pueblos, ciudades y paisajes de Catalunya y las Illes Balears con el objetivo de construir una copia fiel del territorio que cualquier jugador puede visitar y ayudar a ampliar. Cabe destacar que Minecraft es un videojuego de mundo abierto en el que todo está formado por bloques. Los jugadores pueden explorar entornos infinitos, recoger materiales y construir prácticamente cualquier cosa. Desde una pequeña cabaña hasta monumentos, ciudades o incluso países enteros. La creatividad es el principal ingrediente del juego, que no impone una historia concreta y permite que cada usuario decida qué quiere hacer.
Aprovechando esta libertad, la comunidad que impulsa este servidor ha decidido llevar el juego un paso más allá, recreando Catalunya con el máximo nivel de detalle posible. El objetivo es que cualquier persona pueda pasear virtualmente por las calles de su municipio, visitar espacios emblemáticos o descubrir lugares que todavía no conoce.
El proyecto incluye tanto grandes ciudades como pequeños pueblos. Barcelona, Girona, Tarragona o Lleida conviven con municipios mucho más pequeños. Mientras que también tienen cabida las Illes Balears, con localidades de Mallorca, Menorca, Eivissa y Formentera. Todo ello se construye gracias al trabajo voluntario de los propios jugadores, que dedican horas a reproducir calles, edificios, plazas y paisajes con la máxima precisión posible.
Una Catalunya bien viva dentro de un videojuego
Pero el servidor no es solo un escaparate para observar. Los usuarios pueden formar parte activa del proyecto. Cualquier jugador interesado puede ayudar a construir nuevas zonas, corregir detalles, ampliar municipios o trabajar conjuntamente con otros miembros de la comunidad para que el mapa sea cada vez más completo.
Esta vertiente colaborativa es, precisamente, uno de los aspectos que más destaca del proyecto. No se trata solo de jugar, sino de participar en una iniciativa compartida que combina tecnología, creatividad y aprecio por el territorio. Para muchos usuarios también es una manera de aprender geografía, arquitectura o urbanismo mientras trabajan en equipo. Los impulsores del servidor esperan que, con el tiempo, la recreación llegue a representar la práctica totalidad de los municipios catalanes. Cada nueva incorporación es fruto del trabajo de voluntarios que conocen bien la zona e intentan reproducirla de la manera más fiel posible.
Para acceder solo hay que entrar en el servidor oficial de CubeCat a través de la dirección cubecat.cat. Desde allí, la comunidad da la bienvenida a nuevos jugadores y explica cómo empezar a participar en el proyecto. Tanto los constructores más experimentados como quienes simplemente quieren explorar Cataluña de una forma diferente tienen cabida en él.
Una curiosidad creciente para los amantes de Catalunya
La propuesta ha despertado la curiosidad de muchos usuarios en las redes sociales, que ya se plantean en qué lugar virtual les gustaría establecerse. Hay quien elegiría Barcelona; otros prefieren la Costa Brava, la Vall d'Aran o algún pueblo del interior. Y también hay quien apuesta por empezar prácticamente de cero y dar vida a un municipio que todavía no existe dentro de esta singular Catalunya paralela.
