Perder el trabajo ya supone un golpe económico importante, pero hay otro detalle que está haciendo que muchos trabajadores pierdan todavía más dinero sin darse cuenta. En cada campaña de la Renta se repite el mismo error al confirmar el borrador sin revisar si se han incluido determinados gastos relacionados con el despido. Y el resultado puede traducirse en cientos de euros menos en la devolución.

El problema no suele estar en la indemnización ni en la prestación por desempleo. El error aparece en otro apartado mucho menos conocido, como lo son los gastos de defensa jurídica vinculados al despido. Muchas personas pagan abogados, conciliaciones o asesoramiento laboral y nunca llegan a reflejarlo en la declaración porque el dato no suele incorporarse automáticamente al borrador.

El gasto que Hacienda permite descontar y muchos olvidan

La normativa del IRPF contempla la posibilidad de deducir determinados gastos jurídicos derivados de litigios entre trabajador y empresa dentro de los rendimientos del trabajo.

Declaración Renta EP

Esto puede incluir situaciones donde el trabajador haya contratado un abogado laboralista, recurrido a un graduado social o asumido costes para defender sus derechos tras un despido o una reclamación laboral. Eso sí, existe un límite concreto, ya que actualmente el gasto deducible por defensa jurídica está limitado a 300 euros anuales dentro del rendimiento del trabajo. Es decir, no se recupera íntegramente todo lo pagado ni funciona como una devolución directa euro por euro.

El borrador no siempre lo incorpora y ahí aparece el problema

Una de las razones por las que tantos trabajadores lo dejan pasar es que Hacienda no suele cargar automáticamente este dato si no ha sido informado correctamente. Por eso muchos revisan únicamente el resultado final y presentan la declaración sin comprobar el apartado de gastos deducibles. El efecto depende del tipo marginal de IRPF que tenga cada persona, pero puede traducirse en una menor devolución o en pagar más impuestos de los necesarios.

Para aplicarlo conviene conservar facturas y justificantes relacionados con la defensa jurídica y revisar el apartado de rendimientos del trabajo antes de confirmar la declaración. El error no suele ser contratar al abogado. El error, según recuerdan los asesores fiscales cada campaña, llega después: pagar el gasto y olvidarse de comunicarlo cuando toca hacer la Renta.