Tomàs Molina conoce como nadie todos los rincones de Catalunya y podría escoger muchos rincones del litoral para desconectar, pero hay uno al que tiene un cariño especial: Badalona. El meteorólogo ha llegado a comparar su paseo marítimo con “Miami Beach”, una forma muy gráfica de explicar lo mucho que valora una zona que combina mar, amplitud y vida cotidiana a muy pocos minutos de Barcelona.
La comparación no nace del lujo ni de grandes complejos turísticos. Lo que Molina destaca es precisamente otra cosa: un paseo ancho, con palmeras, espacio para caminar o ir en bicicleta y el Mediterráneo siempre al lado. “Tiene un paseo marítimo que es una maravilla”, ha explicado al hablar de uno de sus rincones preferidos.
Un litoral cotidiano que recuerda a Miami Beach
Badalona cuenta con varios kilómetros de costa y nueve playas repartidas a lo largo de su fachada marítima. El paseo combina zonas de arena, espacios abiertos, palmeras y un paisaje que todavía conserva huellas del pasado industrial de la ciudad. El Pont del Petroli es uno de los elementos más reconocibles de ese frente marítimo.
Para Molina, buena parte del encanto está en poder disfrutarlo sin plantearse una escapada complicada. Si el tiempo acompaña, se puede caminar, correr o recorrerlo en bicicleta mientras el mar queda siempre a pocos metros. Esa mezcla de ciudad y playa hace que la comparación con Miami resulte, al menos visualmente, bastante fácil de entender.
Badalona no necesita parecer un destino turístico
El paseo marítimo no funciona únicamente como lugar para visitantes. Forma parte de la rutina de muchos vecinos: familias que salen a caminar, gente que hace deporte, bañistas y personas que simplemente buscan sentarse frente al mar. Eso es precisamente lo que parece atraer a Molina. No hace falta marcharse hasta la Costa Brava ni buscar una cala escondida para encontrar un paisaje en el que bajar el ritmo. Badalona mantiene un punto muy urbano, pero consigue cambiar completamente de ambiente cuando se llega al frente marítimo.
Para el meteorólogo, ese equilibrio la convierte en un lugar difícil de igualar. Su particular “Miami Beach” está prácticamente pegada a Barcelona, pero conserva suficiente personalidad como para sentirse diferente. Y quizá ahí esté el secreto de su fascinación: una playa, un paseo amplio y el Mediterráneo sin grandes artificios. Badalona demuestra que algunos de los rincones más agradables de Catalunya pueden estar mucho más cerca de lo que uno imagina.
