El Tribunal Supremo ha rechazado que las madres de familias monoparentales puedan sumar semanas adicionales al permiso por maternidad para equipararse a las familias biparentales. La sentencia unifica la doctrina establecida y confirma que la ampliación no puede concederse por vía judicial, sino que corresponde al legislador modificar la ley si considera necesario reforzar la protección de estas familias a la hora de garantizar los cuidados de sus hijos.
La decisión cierra definitivamente la puerta a una interpretación expansiva del permiso de maternidad. A partir de ahora, en los casos en los que solo exista un progenitor, el permiso seguirá siendo de 16 semanas, sin posibilidad de añadir las semanas que corresponderían a un segundo padre o madre. El alto tribunal considera que el marco normativo actual es claro y no permite esa acumulación de semanas al permiso.
El Supremo unifica criterio tras fallos contradictorios
Hasta ahora, algunos tribunales superiores de justicia habían dictado sentencias favorables a la ampliación. Argumentaban que los menores de familias monoparentales no debían recibir menos protección que aquellos que nacen en hogares con dos progenitores. Bajo esa tesis, se autorizaba sumar las semanas del segundo progenitor inexistente para evitar una situación de desigualdad.

Sin embargo, el Tribunal Supremo corrige esa línea y fija doctrina en ese aspecto. En su resolución sostiene que no existe un vacío legal, ya que la ley regula expresamente la duración del permiso por nacimiento y cuidado del menor. Añade que no corresponde a los jueces ampliar ese derecho por vía interpretativa, aunque puedan apreciarse diferencias en la protección social, ya que eso es cosa del legislador.
Sin vacío legal, según el alto tribunal
Las demandantes defendían que la normativa no contemplaba adecuadamente su situación y que eso generaba un trato desigual para sus hijos. El Supremo rechaza ese argumento y subraya que el diseño del permiso es una decisión de política legislativa, no correspondiente al poder judicial. Si se considera insuficiente, debe ser el Parlamento quien reforme la norma, no los tribunales mediante sentencias concretas.
El impacto es relevante. La mayoría de familias monoparentales en España están encabezadas por mujeres, incluidas madres solas por decisión propia, por reproducción asistida, por adopción individual o viudas recientes. Todas ellas verán limitada la duración del permiso a las 16 semanas previstas legalmente.
Aunque la vía judicial queda cerrada, el debate político continúa abierto. El Gobierno y los grupos parlamentarios podrían impulsar una reforma para equiparar la duración del permiso en el futuro. Pero, por ahora, el Supremo ha dejado claro que la ampliación no puede llegar por sentencia, sino únicamente por ley.