Hacer una pausa durante la jornada laboral es algo habitual en muchas empresas. Salir a tomar un café, fumar o simplemente desconectar unos minutos forma parte del día a día de miles de trabajadores. Y algo que concebimos como algo más que aceptado por norma general.

Sin embargo, lo que muchos no saben es que ese descanso no siempre es gratuito. En algunos casos, la empresa puede descontarlo del salario sin que sea ilegal ni esté fuera de la norma.

Casos en los que la empresa puede descontarte el descanso

La clave está en como se considera ese tiempo dentro de la jornada laboral. El Estatuto de los Trabajadores distingue claramente entre descanso retribuido y no retribuido. Si ese descanso está reconocido como tiempo de trabajo, se cobra y no se descuenta. Es lo que ocurre con el conocido descanso del bocadillo, que en algunos convenios está incluido dentro de la jornada.

Pero la realidad es que esto no es obligatorio por ley. Solo ocurre si el convenio colectivo lo establece o si la empresa lo ha concedido como un derecho. De este modo, si ese descanso no está reconocido, se considera tiempo personal del trabajador.

Joven usando un iPhone mientras sujeta un café de Starbucks
Joven usando un iPhone mientras sujeta un café de Starbucks

El error que cometen muchos trabajadores

Y es que aquí está el problema. Muchas personas creen que esos 10 o 15 minutos están incluidos automáticamente en su jornada. Sin tener que pedir permiso a nadie.

Pero si no lo están, la empresa puede descontarlos del sueldo de forma proporcional. También puede exigir que se recuperen esos minutos o incluso alargar la jornada para compensarlos. La realidad es que salir a fumar o a tomar un café no se considera tiempo de trabajo si no está regulado.

Cuándo sí deben pagarte ese tiempo de descanso

Solo hay dos situaciones en las que ese descanso debe ser retribuido. La primera es cuando el convenio colectivo lo recoge expresamente como descanso pagado. La segunda es cuando la empresa lo ha permitido durante años y se ha convertido en una condición más beneficiosa.

En ese caso, no puede retirarlo de forma unilateral. Así pues, el mensaje es claro. No todos los descansos se pagan. Antes de asumir que esos 15 minutos están incluidos en tu jornada, conviene revisar el convenio. Porque ese pequeño gesto diario puede acabar afectando a tu salario sin que te des cuenta.