El debate sobre cómo usar correctamente la calefacción sigue muy presente en muchos hogares, especialmente en invierno. Una de las creencias más extendidas es que dejar la calefacción encendida todo el día ayuda a evitar picos de temperatura y, en consecuencia, se gasta menos. Sin embargo, los expertos dicen que puede salir mucho más caro.

Así lo explica Sergio Beltrán (@Eco-Kasa), asesor energético, que desmonta este mito con una comparación muy gráfica. “Dejar la calefacción encendida es como aparcar y dejar el coche arrancado”, afirma. Para Beltrán, se trata de un hábito heredado que no encaja con la realidad de las viviendas modernas. Según el experto, mantener la calefacción funcionando de forma continua no tiene sentido desde el punto de vista del consumo ni de la eficiencia, especialmente en casas bien construidas.

El mito de evitar los picos de temperatura

Durante años se ha defendido la idea de que apagar y encender la calefacción genera picos de consumo que acaban siendo más caros que mantenerla siempre encendida. Beltrán es tajante: “Eso puede tener algo de sentido en viviendas antiguas y mal aisladas, pero no en una vivienda moderna con un buen aislamiento térmico”.

Una persona enciende la calefacción
Una persona enciende la calefacción

En casas actuales, con ventanas eficientes y cierres adecuados, el calor se conserva durante más tiempo. Por eso, encender la calefacción únicamente cuando se necesita resulta mucho más eficiente. El sistema no tiene que trabajar de forma constante y el gasto energético se reduce de manera notable.

Encender solo cuando hace falta, la clave del ahorro

Para el asesor energético, la lógica es sencilla. “Es como dejar el coche arrancado durante horas por si acaso lo necesitas”, explica. El motor consume aunque no te estés moviendo, y con la calefacción ocurre exactamente lo mismo. Cada hora encendida sin necesidad es dinero que se malgasta. Beltrán recomienda adaptar el uso de la calefacción a las necesidades de la vivienda. Encenderla por la mañana y por la tarde-noche, cuando hay gente en casa, y apagarla el resto del tiempo.

Así pues, dejar la calefacción encendida todo el día no es sinónimo de ahorro, sino todo lo contrario. Para Sergio Beltrán, el mensaje es que hay que encender solo cuando hace falta, confiar en el aislamiento y dejar atrás hábitos que ya no tienen sentido. Igual que no dejarías el coche arrancado sin moverte, tampoco deberías hacerlo con la calefacción.