Comprar un piso por 56.000 euros y alquilarlo por 680 euros mensuales permite ingresar cada año una cantidad equivalente a más del 14% del precio de adquisición. Son las cifras que Sergio Beguería puso sobre la mesa al explicar una de sus inversiones inmobiliarias. La operación, sin embargo, también necesitó obras: antes de recibir al primer inquilino, tuvo que gastar varios miles de euros para dejar la vivienda en condiciones.
Beguería contó los detalles en una entrevista con Carlos Galán en el canal de YouTube Libertad Inmobiliaria. De los tres pisos que había comprado, identificó este último como el más rentable. El inmueble procedía de un banco y presentaba un deterioro importante, lo que ayuda a entender el desembolso adicional que necesitó para poder ofrecerlo en alquiler.
De los 56.000 euros de compra a la inversión completa
A la adquisición añadió entre 6.000 y 7.000 euros para reparaciones y limpieza. Sumando ambas partidas, el desembolso ascendía a entre 62.000 y 63.000 euros, antes de impuestos y otros gastos de compraventa. Según explicó, había incluso una pared prácticamente derribada. La vivienda necesitaba una intervención que permitiera convertir un inmueble deteriorado en un piso habitable por el que cobrar una renta mensual.
Con doce mensualidades de 680 euros, los ingresos anuales serían de 8.160 euros. Sobre el precio de compra, la relación supera el 14%; al incorporar las reparaciones mencionadas, ronda el 13%. Ambos cálculos son brutos y presuponen que se cobran todas las mensualidades. Para conocer el rendimiento final habría que incluir el resto del desembolso y descontar los gastos de mantenimiento, comunidad, seguros y los demás costes que correspondan.
Tres alquileres que suman 1.876 euros mensuales
Las otras dos propiedades completan las cifras de su cartera. La primera costó 48.000 euros y, según relató, tenía un alquiler actualizado de 546 euros mensuales. La segunda supuso una compra de 65.000 euros y una renta de 650 euros. Sumadas a los 680 euros del tercer inmueble, las cantidades alcanzan los 1.876 euros al mes, siempre que las tres viviendas estén alquiladas y los pagos se realicen con normalidad.
El conjunto equivaldría a 22.512 euros anuales de ingresos por alquiler. La compra de los tres pisos sumó 169.000 euros, aunque esa cifra tampoco incorpora todas las inversiones posteriores ni los gastos asociados. Ahí está la clave para interpretar la operación: el precio de entrada y la renta permiten una primera comparación, mientras que el beneficio depende de cuánto cuesta realmente adquirir, acondicionar y mantener cada vivienda.
