El Servicio Público de Empleo Estatal mantiene en 2026 una de las ayudas más importantes para quienes se quedan fuera del paro contributivo. Se trata del subsidio por cotización insuficiente, una prestación pensada para personas desempleadas que han trabajado, pero no han acumulado el tiempo mínimo necesario para acceder a la prestación por desempleo ordinaria. La cuantía puede alcanzar los 570 euros mensuales.

Este mecanismo de protección resulta especialmente importante en un mercado laboral caracterizado por la temporalidad y los contratos de corta duración. No todos los trabajadores logran sumar un año completo de cotización, requisito indispensable para cobrar el paro. Es en ese vacío donde aparece la opción de este subsidio, diseñado para evitar que quienes han tenido vínculos recientes con el empleo queden completamente desprotegidos.

Una ayuda ligada al tiempo trabajado

El acceso al subsidio depende directamente del periodo previamente cotizado. Cuando el trabajador tiene responsabilidades familiares, el umbral exigido es más flexible y basta con haber cotizado al menos tres meses. En cambio, para quienes no acreditan cargas familiares, el tiempo mínimo de cotización se amplía hasta los seis meses. En ambos casos, el requisito clave es no haber alcanzado los 360 días cotizados, frontera que separa este subsidio del paro contributivo.

Oficina del SEPE. EP
Oficina del SEPE. EP

El SEPE establece diferentes puertas de entrada en función de la situación personal del desempleado, introduciendo un criterio de protección reforzada para quienes sostienen unidades familiares. De este modo, el subsidio se convierte en una herramienta de ajuste dentro del sistema de prestaciones, adaptándose a trayectorias laborales más breves o intermitentes. Más allá de los plazos, la ayuda busca proporcionar un ingreso mínimo tras la pérdida del empleo. En contextos de alta rotación laboral, este tipo de cobertura adquiere un peso estructural, especialmente entre jóvenes, trabajadores eventuales o perfiles con contratos discontinuos.

Requisitos y marco de la prestación

Para percibir la ayuda, el solicitante debe encontrarse en situación legal de desempleo e inscribirse como demandante de empleo. La inscripción activa no es un mero trámite administrativo, sino que implica mantener la disponibilidad para trabajar y cumplir las obligaciones del sistema, como participar en acciones de inserción laboral cuando sea requerido.

La cuantía, fijada en hasta 570 euros mensuales en 2026, actúa como red de seguridad temporal. No sustituye un salario, pero amortigua el impacto de la pérdida de ingresos. En la práctica, este subsidio representa una de las principales vías de protección para quienes, pese a haber trabajado, no logran reunir la cotización suficiente para acceder al paro tradicional.