El SEPE ha activado automáticamente en 2026 el nuevo Complemento de Apoyo al Empleo, una ayuda que se concede a quienes encuentran trabajo mientras están cobrando una prestación contributiva. Este ingreso extra se aplicará de oficio y puede cobrarse hasta un total de 180 días, aunque consume días de paro, por lo que el trabajador puede solicitar su suspensión si prefiere reservar su prestación para más adelante cuando no tenga empleo.

A partir del 1 de enero de 2026, el Servicio Público de Empleo Estatal puso en marcha este mecanismo de forma automática. Es decir, que no es necesario presentar una solicitud específica. Si una persona está cobrando el paro contributivo y empieza a trabajar, ya sea a jornada completa o parcial, el sistema activará el complemento si cumple con los requisitos establecidos en la normativa.

Un ingreso extra mientras vuelves al trabajo

El CAE permite compatibilizar salario y prestación durante un tiempo limitado. El trabajador cobra su sueldo con normalidad y, además, recibe un importe adicional procedente del SEPE. El objetivo es incentivar la reincorporación al mercado laboral sin que la pérdida inmediata del paro suponga un freno para aceptar un empleo.

Oficina de empleo del SEPE. Foto Europa Press
Oficina de empleo del SEPE. Foto Europa Press

Sin embargo, este complemento no es independiente de la prestación. Cada día que se percibe el CAE equivale a un día menos de paro acumulado. Es decir, el tiempo consumido reduce la duración futura de la prestación contributiva pendiente. Por ello, el SEPE contempla la posibilidad de renunciar si el beneficiario prefiere conservar esos días para más adelante si considera que le va a venir mejor.

Requisitos y duración máxima de la ayuda

No todas las personas podrán acceder al complemento. Para que el SEPE lo active automáticamente, es necesario tener reconocida una prestación contributiva de al menos 14 meses, haber cobrado como mínimo nueve meses, haberla solicitado después del 1 de abril de 2025 y comenzar un trabajo por cuenta ajena. La duración máxima del CAE será de 180 días, aunque dependerá del tiempo de prestación que quede disponible. Una vez alcanzado ese límite o agotados los días de paro pendientes, el complemento dejará de abonarse de forma automática, al igual que se activa.

Así pues, el CAE supone un incentivo económico para facilitar el retorno al empleo, pero implica una decisión estratégica para el trabajador. Aunque se activa de oficio, conviene revisar cada caso concreto para valorar si interesa cobrarlo o suspenderlo y preservar la prestación contributiva para el futuro.