Preguntar cuánto vas a cobrar, cuál será realmente tu horario o qué responsabilidades tendrás en un nuevo puesto sigue generando incomodidad entre muchos candidatos. Existe el miedo a parecer demasiado exigente o a transmitir que solo interesa el salario. Sin embargo, Sara Álvarez, especialista en Recursos Humanos y directora de Atracción de Talento de The Adecco Group, defiende una manera mucho más natural de afrontar una entrevista de trabajo: debe ser una conversación entre dos partes que necesitan comprobar si existe un encaje real.
Eso significa que el candidato no está allí únicamente para responder preguntas y convencer a la empresa. También necesita obtener información suficiente para decidir si quiere aceptar el puesto. Saber qué tareas realizará, cómo se organiza la jornada o cuáles son las condiciones económicas no son cuestiones secundarias: forman parte de la propia oferta de empleo.
Una entrevista también sirve para evaluar a la empresa
Álvarez ha explicado que una entrevista no debería plantearse como un interrogatorio. Esa idea cambia completamente la posición del candidato. La empresa quiere conocer su experiencia, motivaciones y capacidades, pero la persona entrevistada también puede preguntar cómo funciona el equipo, cuáles serán sus objetivos o qué se espera exactamente de ella.
Preguntar por las responsabilidades, de hecho, puede evitar muchos problemas posteriores. Un título profesional puede significar cosas muy diferentes dependiendo de la empresa. Aclarar desde el principio qué tareas corresponden al puesto, quién será el responsable directo o qué objetivos tendrá el trabajador ayuda a saber si la oportunidad encaja realmente con su perfil.
El salario no debería convertirse en un tema prohibido
Algo parecido ocurre con la remuneración. Álvarez ha abordado públicamente la negociación salarial y recomienda hacerlo con objetividad, utilizando un tono adecuado y manteniendo cierta flexibilidad, incluso planteando rangos o beneficios complementarios en lugar de llegar únicamente con una cifra cerrada. Los horarios y la flexibilidad también forman parte de las condiciones. La propia Adecco ha destacado en sus procesos aspectos como el horario flexible, el teletrabajo, el salario fijo y los incentivos, precisamente porque son elementos que pueden influir en la decisión de un candidato.
La clave está en cómo se pregunta. No es lo mismo exigir respuestas de manera brusca que interesarse con naturalidad por las condiciones antes de tomar una decisión. Aceptar un trabajo sin conocer bien sueldo, funciones y jornada puede generar frustración pocas semanas después. Por eso, preguntar no debería interpretarse como falta de interés. Al contrario: también demuestra que el candidato está intentando entender exactamente qué compromiso está a punto de asumir.
