Salma Paralluelo se encuentra viviendo su primera experiencia en el extranjero, después de abandonar el Barça en verano, el equipo que le dio la oportunidad de triunfar en la élite, y donde conquistó todos los títulos posibles. Precisamente, fue la falta de motivación lo que la empujó a querer cambiar de aires, para iniciar un nuevo desafío en otro lugar. Y aterrizó en las filas del Olympique Lyonnes, equipo al cual se enfrentó unos meses antes en la final de la Champions League femenina, con goleada a favor del equipo azulgrana.
La joven futbolista de 22 años asegura que se encuentra muy feliz en Francia, y que no se arrepiente de la decisión que tomó, aunque para mucha gente fuera muy arriesgada. Pero si hay una cosa que ha demostrado a lo largo de su trayectoria, es que le sobra valentía. Y es que tiene un fuerte carácter, que forjó desde que era una niña, debido a todos los obstáculos que se encontró desde muy joven, y que le ayudaron a crecer personalmente.
Porque sus orígenes son muy humildes, en una familia con bajos recursos, donde no había lujos de ningún tipo, y el desafío era llegar a final de mes. Una cosa que le ha hecho valorar mucho más todo lo que está consiguiendo. “Esa época te hace más maduro. Escuchas a tus padres y, aunque eres pequeño, te intentas evadirte un poco. Son momentos duros y tú lo sabes y estás nervioso. Igual no duermes por la noche. Tampoco entiendes mucho cuando tienes esa edad. Al final era ponerse sobre la mesa: a lo mejor tenemos que irnos de casa. Era ese miedo, que por suerte no pasó”, comenzó explicando.
“Mi padre ha hecho tanto como mi madre, que se tuvo que marchar a trabajar fuera. Él estuvo 24 horas con nosotros. Hacernos la comida siempre, estar pendiente… Mi padre se multiplicaba para llevarnos a todo. El deporte se convirtió en nuestro refugio. Ha sido fundamental en nuestras vidas. Y lo de mi madre, no lo piensas, pero sí que es verdad que nos hemos criado sin mi madre. Y, obviamente, muchas veces nos ha faltado nuestra madre. Un abrazo. Que esté ahí, pero sabíamos por qué era”, añadió Salma.
Salma estuvo cerca de ser desahuciada junto a su familia
Pero el episodio más oscuro en la vida de Salma fue cuando estuvo a punto de ser desahuciada junto a su familia, como explicó en ‘Relevo’. “Cuando hacíamos las cosas mal, mi madre siempre decía que nos iba a llevar a Guinea Ecuatorial para que valorásemos lo que teníamos. Que aquí no sabemos lo que es el hambre y la lucha de verdad. Ella tuvo que luchar para salir de África y luchó también para formar una familia y criar a sus hijos. Mis padres pasaron por malos momentos, estuvimos a punto de ser desahuciados y tuvimos problemas económicos durante varios años. Mi madre tuvo que irse a otro país para poder darnos una mejor vida y poder hacer que comiéramos y todo eso para que pudiéramos cumplir nuestros sueños, ir a clase como cualquier niño normal… Al final, consiguieron criarnos a todos como cualquier otra persona. La verdad que es una gran lucha y obviamente ahora se ven los frutos de que estamos muy bien todos”, finalizó la futbolista española.