Rubén, dueño de 200 pisos, sobre la vivienda: “Defínelo como quieras, pero tienes que pagarlo con tu dinero"

Rubén Zaballos, presentado como propietario de cerca de 200 pisos turísticos, considera que el problema del acceso a la vivienda debe analizarse desde la pérdida de poder adquisitivo. Así lo explicó en laSexta Xplica, donde defendió la actividad inmobiliaria y cuestionó que las protestas señalaran el negocio del alquiler. Para el empresario, la dificultad de muchas personas para pagar una casa forma parte de un deterioro más amplio de su capacidad económica.

En este sentido, Zaballos se mostró favorable a las manifestaciones y sostuvo que debería haber más movilizaciones para reclamar una mejora del poder adquisitivo. Su desacuerdo estaba en el objetivo de esas protestas: rechaza que se dirijan contra el negocio de la vivienda. Su planteamiento distingue entre denunciar que los ingresos no alcanzan y cuestionar que los propietarios obtengan beneficios mediante el alquiler de sus inmuebles.

El alquiler como una actividad empresarial

El propietario defendió que la vivienda funciona dentro de un sistema capitalista, donde distintas necesidades se atienden mediante actividades económicas. Desde esa perspectiva, considera que generar ingresos ofreciendo alojamiento forma parte del funcionamiento del mercado. Su intervención buscó reivindicar esa actividad y rechazar que su carácter empresarial sea, por sí mismo, el motivo que explique las dificultades para acceder a una casa.

Pisos en alquiler. Foto Europa Press
Pisos en alquiler. Foto Europa Press

De esta manera, también insistió en el trabajo que implica gestionar los inmuebles. A su juicio, el negocio del alquiler no se limita a adquirir una vivienda y encontrar a alguien que pague por ocuparla. Con ese argumento quiso destacar que existe una actividad detrás del cobro de las rentas. Su defensa del propietario parte de considerarlo un participante que organiza y mantiene un negocio, con responsabilidades asociadas.

El poder adquisitivo, en el centro de su argumento

Zaballos recurrió además a una comparación con las protestas contra el cáncer y planteó que cuestionar el negocio inmobiliario sería equivalente a dirigir una movilización contra médicos y farmacéuticas por desarrollar actividades económicas relacionadas con la enfermedad. La analogía pretendía reforzar su tesis de que una necesidad social puede dar lugar a un negocio sin que esa actividad deba convertirse automáticamente en el objetivo de las críticas.

Así pues, el empresario situó el dinero disponible para pagar una vivienda como la cuestión decisiva. Su frase sobre abonarla con recursos propios resume esa posición: la definición que se haga de la vivienda no cambia, en su planteamiento, la necesidad de afrontar su coste. Zaballos defendió que las reivindicaciones se concentren en la capacidad económica de los ciudadanos y mantuvo su rechazo a señalar el alquiler como negocio.