No todos los jugadores tuvieron las mismas facilidades para llegar a la élite. Algunos fueron señalados desde muy pequeños como futuras estrellas, como Lamine Yamal, Xavi Simons o Pablo Paéz ‘Gavi’, pero otros tuvieron que esperar su turno. Y comenzaron jugando en clubes muy modestos, antes de poder tener la oportunidad de fichar por algún equipo grande, y firmando un buen contrato. Este puede ser el caso de Roberto Carlos.
Nació en una familia humilde y sin muchos recursos, una cosa que le obligó a tener que ayudar a sus padres económicamente, trabajando con ellos cuando todavía era un niño. Así lo recordó durante una conversación con Josep Pedrerol en su famoso podcast, en el cual también aprovechó para repasar los mejores momentos de su carrera, que le llevó a defender los colores de entidades de la magnitud del Real Madrid o del Inter de Milán, conquistando una increíble cantidad de trofeos.
“Con 11 años trabajaba con mi padre de 6 a 10 de la mañana en una fábrica de ropa. Mi padre me llevaba en bicicleta. Yo hacía el trabajo de la mañana, de 6 a 10, porque si no, no me daba tiempo a entrenar. Pasábamos con mi padre por la panadería con la bicicleta. Comprábamos un sándwich para quitar el hambre. Entrenaba de 4 a 5:30, volvía, tardábamos unos 20 minutos, y de 6 a las 10 de la noche volvía a trabajar. Fue así durante tres años”, comenzaba explicando el mítico defensor, considerado como el mejor lateral de todos los tiempos.
Roberto Carlos mantiene la humildad y no olvida de dónde viene
Más de una década después de su retirada, Roberto Carlos todavía conserva la humildad que siempre le caracterizó, y asegura que nunca se olvida de dónde viene. “Mucha gente piensa que cuando llegas al máximo del fútbol te olvidas de tu infancia. Pero yo no me olvido porque hasta hoy, cuando voy a Brasil, voy a mi pueblo y veo lo que hay ahí, la alegría, la iglesia, la plaza donde caminábamos en aquella época”, afirmó la leyenda brasileña, que ganó el Mundial de 2002 siendo crucial.
“Mi padre me ha enseñado a crecer con la simplicidad”, sentenció el exfutbolista, quien ahora se dedica a ser embajador del Madrid, jugando partidos de leyendas, además de trabajar como comentarista y como analista en distintas cadenas, y también es colaborador de la FIFA.
