El Real Madrid llegará al Clásico con los deberes hechos. El conjunto dirigido por José Mourinho no ha fallado ante el Sevilla gracias a una actuación coral en la que no ha echado de menos a Vinícius, ausente por sanción. De hecho, todo lo contrario. Ha sido uno de los mejores partidos ofensivos de la temporada del combinado blanco. El mejor jugador del partido ha sido Mbappé, autor de dos goles. Pero también han brillado Diomandé y Arda Güler, los otros goleadores de la noche (4-1). Un triunfo fundamental para el equipo madrileño, que llegará al Clásico de la próxima semana con más aire y a seis puntos del Barça, líder invicto.
El ataque blanco brilla sin Vinícius
José Mourinho llegó al Real Madrid hace ya más de tres meses, pero todavía no ha encontrado su once ideal. El mediocampo y la delantera blanca es un rompecabezas de difícil solución. Las opciones son muchas, aunque pocas parecen complementarias. Por este motivo, el entrenador portugués continúa probando nuevas fórmulas para ver si da con la tecla correcta. Hoy, ante el Sevilla, con Vinícius cumpliendo el primer partido de los cuatro de sanción que recibió por la roja contra el Villarreal, ha optado por colocar a Valverde de lateral derecho, a Diomandé en la banda izquierda y a Endrick en la derecha, con Mbappé como referencia.

La entrada de Endrick llega después de los grandes minutos que tuvo en Roma, en un partido gris del Real Madrid, resuelto con tres goles de córner en siete minutos. Hoy su partido no ha sido tan positivo, pero el ataque blanco ha funcionado. Los dos jugadores que más han brillado en este sentido han sido Arda Güler, que unos minutos podría haber sido expulsado por un codazo a Peque, y Mbappé, los autores de los dos primeros goles. El turco ha estrenado el marcador con un potente disparo desde la frontal, mientras que el francés ha doblado la ventaja con una auténtica obra de arte, un golazo impresionante en el que ha dejado sentado a dos futbolistas y al portero andaluz.
Mbappé cierra el partido desde los 11 metros
En la reanudación, el rumbo del partido no ha virado. El Sevilla ha salido de los vestuarios más valiente, en busca de intentar recortar distancias lo antes posible. Pero aquí es cuando han aparecido más espacios para la delantera del Real Madrid, que esta noche estaba llena de especialistas al contragolpe. Tanto es así que, en una de las primeras ocasiones que ha tenido para correr, ha provocado un penalti. Diomandé ha conectado con Mbappé al espacio y este ha caído dentro del área después de notar el contacto con Andrés Castrín. Y el encargado de ejecutar la pena máxima ha sido el delantero francés, que no se ha puesto nervioso y ha superado a Vlachodimos con una acertada panenka.

Los minutos finales tampoco han tenido demasiada historia. Parecía que el Sevilla podía creer en la remontada gracias al gol de Bueno en el minuto 80, pero el Real Madrid no ha tardado en reaccionar para apagar cualquier esperanza andaluza. Solo dos minutos más tarde, Diomandé ha culminado un contragolpe con un potente remate que ha servido para sentenciar definitivamente el duelo y dejar los tres puntos en el Santiago Bernabéu.