Rafa Nadal explicó en una entrevista a ‘CBS News’ cómo es su vida actualmente, desde que tomó la decisión de retirarse del tenis profesional, para centrarse más en su familia y en sus amigos. Y aseguró que es muy feliz, ya que tiene muchas distracciones, como sus negocios, y que no ha perdido la afición al deporte, aunque sus numerosas lesiones le impidan poder estar al 100%, como cuando estaba en activo. Una de ellas es su academia de tenis, ubicada en su ciudad natal, Manacor.
Porque al balear le encanta pasar tiempo en Mallorca, donde tiene un yate de lujo valorado en muchos millones de euros, ubicado en el puerto de Porto Cristo, y una espectacular mansión, justo al lado del barco. No es el lugar más turístico de toda la isla, pero sí uno de los más tranquilos, y explicó el motivo por el cual escogió vivir allí, en lugar de marcharse a otra isla como Menorca o Ibiza, o incluso, salir de España y marcharse a otro país.
“Para mí, volver a Mallorca significa volver a la normalidad. Y la normalidad me hace feliz. Ya no soy solo Rafa Nadal, el tenista. Vuelvo a ser Rafa Nadal, el ser humano. Mi tío (que jugó en el primer equipo del Barça) siempre logró tener una vida normal, cerca de su familia, para mí, ese fue un buen ejemplo. Ganaría mucho más dinero si me mudara a otro lugar, pero mudarme a otro lugar si no soy feliz podría ser muy, muy caro”, comenzó explicando el que para muchos es el mejor deportista español de la historia.
“Vivo en Porto Cristo porque mis padres viven aquí al lado. Y mi barco también está aquí, en tres minutos estoy en el barco. Este sitio solo tiene un problema. El problema aquí es que los niños durante el verano van allí y saltan. Como no hay nadie en la casa, suben y bajan. Vienen desde dentro de la propiedad.”, explica Rafa, afirmando que en más de una ocasión ha visto como algunos niños se cuelan en su casa desde la playa, sin ningún obstáculo.
Rafa también repasó algunos de los mejores momentos de su carrera, en la cual pudo conquistar todos los títulos posibles, y en varias ocasiones. Y, por supuesto, habló de su rivalidad con Roger Federer, a quien considera un amigo lejos de la pista. Una rivalidad que nos regaló momentos para el recuerdo, y algunos de los partidos más entretenidos de la historia. Pero, en especial, nos dejó momentos de deportividad que son un ejemplo para los más jóvenes.