Rafa Nadal tiene un palacio flotante de 5,5 millones: 24 metros de eslora y diseñado a medida para su familia

Rafa Nadal encontró en el mar uno de sus grandes refugios lejos del tenis. El extenista mallorquín es propietario del Great White, un espectacular catamarán valorado en unos 5,5 millones de euros que recibió en 2020 y que fue diseñado pensando en su manera de vivir el Mediterráneo junto a su familia. La embarcación pertenece a la gama 80 Sunreef Power y alcanza casi 24 metros de eslora.

El vínculo de Nadal con el mar viene de mucho antes. Creció en Mallorca y siempre ha explicado que navegar forma parte de su manera de desconectar. Por eso, cuando decidió cambiar su anterior embarcación, no buscó simplemente un barco más grande: encargó un catamarán personalizado en el que pudiera pasar tiempo con familiares y amigos con un nivel de comodidad muy parecido al de una vivienda de lujo.

Cuatro camarotes y más de 300 metros cuadrados para vivir

El Great White tiene cuatro camarotes y puede alojar cómodamente a ocho invitados. Su gran manga, cercana a los 12 metros, permite crear interiores mucho más amplios que los de un yate convencional de longitud similar. En total, distintas informaciones sitúan su superficie habitable por encima de los 300 metros cuadrados.

Rafa Nadal puño en alto Juegos Olímpicos EFE
Rafa Nadal puño en alto Juegos Olímpicos EFE

Entre sus elementos más llamativos aparecen grandes zonas de descanso, solárium, espacios abiertos al mar y una piscina de hidromasaje con cascada. Todo está pensado para largas jornadas navegando, pero también para pasar varios días a bordo sin renunciar a privacidad ni comodidad.

Un barco pensado para la nueva vida de Nadal

Desde su retirada, el catamarán ha ganado todavía más protagonismo. Nadal puede pasar más tiempo en Mallorca con Xisca Perelló, sus hijos y el resto de la familia, y el barco se ha convertido en una extensión natural de esa vida más tranquila. El propio astillero explicó que la idea de construir una embarcación personalizada llevaba tiempo rondando al extenista.

No es únicamente una compra llamativa por su precio. Resume bastante bien la relación de Nadal con su isla y con el Mediterráneo. Durante años, sus vacaciones dependían del calendario deportivo. Ahora puede navegar sin mirar el siguiente torneo. Y aquel catamarán de 5,5 millones, 24 metros de eslora y diseñado a medida ha terminado convirtiéndose en uno de los grandes símbolos de su vida después del tenis.