Rafa Nadal lleva años asociado a algunos de los relojes más exclusivos del mundo, pero uno de los modelos que utiliza destaca incluso dentro de ese universo. Se trata del Richard Mille RM 27-05, una pieza que supera el millón de euros y de la que únicamente existen 80 unidades. Un reloj pensado para acompañar al tenista incluso en situaciones de máxima exigencia y que sorprende especialmente por un dato, ya que pesa apenas 11,5 gramos.
Ese peso extremadamente reducido no es casual. Nadal necesita poder competir sin notar prácticamente nada en la muñeca, y por eso Richard Mille ha desarrollado durante años modelos específicos para él. El RM 27-05 lleva esa filosofía al extremo, combinando materiales ultraligeros con una construcción diseñada para soportar movimientos bruscos, impactos y cambios constantes de dirección.
Un reloj de más de un millón que apenas pesa 11,5 gramos
La cifra es especialmente llamativa porque la mayoría de relojes de lujo pesan mucho más. En este caso, la ligereza forma parte de la propia ingeniería de la pieza. El objetivo no es únicamente ofrecer exclusividad, sino conseguir que Nadal pueda llevarlo mientras juega sin que interfiera en sus golpes ni en los movimientos de la muñeca.

También es una edición extraordinariamente limitada. Solo se han fabricado 80 unidades, lo que convierte cada ejemplar en una pieza reservada para un grupo muy reducido de compradores y coleccionistas.
Nadal lleva años compitiendo con relojes Richard Mille
La relación entre el tenista y la firma no responde únicamente a una campaña de imagen. Nadal ha competido durante años llevando relojes de la marca, algo poco habitual entre deportistas de élite, especialmente en una disciplina como el tenis donde cualquier peso adicional puede resultar incómodo. El RM 27-05 representa una de las expresiones más extremas de esa colaboración. No busca parecer un reloj tradicional ni pasar desapercibido. Su diseño técnico deja claro que está pensado como una pieza de alta relojería vinculada directamente al deporte.
Su precio, superior al millón de euros, lo coloca además muy lejos del alcance de la mayoría. Incluso dentro del mercado de lujo se trata de una cifra excepcional. Nadal ha convertido así un accesorio aparentemente pequeño en una parte reconocible de su imagen. El detalle más sorprendente no es únicamente cuánto cuesta, sino el contraste entre valor y peso: más de un millón de euros en apenas 11,5 gramos, con solo 80 unidades disponibles en todo el mundo.