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Mantener la casa limpia es una de las tareas cotidianas que requieren más tiempo. Sobre todo cuando se trata de eliminar el polvo, los cabellos y las pelusas que se acumulan en el suelo. Aunque barrer es una de las maneras más habituales de limpiar el pavimento, hay pequeños trucos que pueden facilitar este trabajo y ayudar a obtener mejores resultados. Uno de los más curiosos consiste en colocar una bolsa de plástico en la escoba antes de empezar a barrer.

¿Por qué recomiendan poner una bolsa de plástico en la escoba?

Las bolsas de plástico que a menudo guardamos después de hacer la compra pueden tener una segunda utilidad en casa. En lugar de tirarlas inmediatamente, se pueden reutilizar como complemento de las cerdas de la escoba para recoger la suciedad más ligera que queda esparcida por el suelo.

Imagen de archivo de una escoba / Foto: Pixabay

El principal motivo por el que este truco se ha popularizado es la electricidad estática que se puede generar por el frotamiento del plástico con otras superficies. Este fenómeno puede favorecer que se adhieran partículas ligeras, como cabellos, pelos de animales, pelusas y polvo fino.

De esta manera, la bolsa de plástico puede ayudar a retener parte de la suciedad que, al barrer, a veces queda enganchada en las cerdas o vuelve a esparcirse por el suelo. Esto también puede facilitar la limpieza posterior de la escoba, ya que una parte de los residuos queda en la bolsa y no directamente en las cerdas.

Cómo aplicar este truco de limpieza en casa

Otra de las ventajas de este método es que puede resultar especialmente práctico para limpiar zonas de difícil acceso. Son un ejemplo el espacio de debajo de las camas, los sofás o los muebles bajos. También se puede probar en diferentes tipos de pavimentos, como los de cerámica, gres porcelánico, madera, vinilo o materiales laminados. Eso sí, siempre que se utilice una escoba adecuada para cada superficie. Poner en práctica esta técnica es muy sencillo y no requiere ningún producto específico. Solo hace falta una bolsa de plástico limpia y una escoba convencional.

Imagen de archivo de escobas / Foto: Pixabay

En primer lugar, hay que envolver las cerdas de la escoba con la bolsa y usar las asas o las tiras para sujetarla al palo con un nudo bien fuerte. Es importante comprobar que quede bien fijada para evitar que se desprenda durante la limpieza. A continuación, se puede barrer el suelo con normalidad, dando pasadas suaves para recoger los residuos. Cuando se acabe, solo hay que deshacer el nudo, retirar la bolsa y girarla para que la suciedad quede en el interior.

Así, una bolsa que habitualmente acabaría en la basura se puede convertir en un recurso práctico para facilitar la limpieza de casa. Sin embargo, este truco no sustituye a una aspiradora ni garantiza la eliminación de todo el polvo, pero puede ser útil para recoger cabellos y pelusas en el día a día.