Peyu siempre escapa de Barcelona y lo hace en el pueblo de montaña en el que todo el mundo sueña con vivir

Peyu ha construido una vida muy diferente a la de muchas caras conocidas que trabajan habitualmente en Barcelona. Aunque buena parte de su actividad profesional pasa por la radio, la televisión y el teatro, cuando termina vuelve a Muntanyola, un pequeño municipio de Osona donde vive con su pareja y donde ha encontrado el equilibrio entre trabajo, naturaleza y vida familiar.

Muntanyola está lejos del ritmo acelerado de la capital catalana. El municipio tiene poco más de 700 habitantes, se encuentra a más de 800 metros de altitud y ocupa un término municipal muy extenso, de unos 40 kilómetros cuadrados. Esa combinación explica su carácter rural, con población dispersa, masías y un paisaje dominado por bosques, campos y pequeñas carreteras.

Muntanyola, refugio rural en plena comarca de Osona

Precisamente esa tranquilidad es uno de los grandes atractivos del lugar. Muntanyola no tiene la densidad urbana de otros municipios cercanos y conserva una estructura muy vinculada al territorio. Buena parte de sus vecinos viven repartidos entre núcleos pequeños y viviendas rurales, algo que refuerza esa sensación de aislamiento buscado sin estar completamente desconectado.

La casa d'en Peyu a Muntanyola, Osona TV3
La casa d'en Peyu a Muntanyola, Osona TV3

Para Peyu, además, no es únicamente el lugar donde duerme. Allí desarrolla también una parte importante de su proyecto personal y empresarial. Junto a su pareja gestiona una iniciativa vinculada a la ganadería y a la elaboración de productos lácteos, especialmente quesos y yogures, convirtiendo el entorno rural en una extensión natural de su vida profesional.

Una vida muy alejada del centro de Barcelona

El contraste con Barcelona es evidente. En lugar de apostar por un piso céntrico o por una vivienda en alguna urbanización cercana a la ciudad, Peyu ha preferido establecer su día a día en un entorno donde el paisaje y el ritmo de vida tienen mucho más peso.

Eso no significa renunciar a su carrera. Continúa trabajando en medios y escenarios, pero su base está lejos del ruido urbano. Muntanyola le permite volver después de cada proyecto a un espacio mucho más tranquilo y vinculado a la tierra.

El pueblo, además, representa una idea de vida que cada vez resulta más atractiva para quienes buscan escapar de las grandes ciudades: poca densidad, entorno natural, viviendas dispersas y una relación mucho más directa con el territorio. Peyu ha llevado esa elección un paso más allá al convertirla también en parte de su proyecto empresarial. Para él, Muntanyola no es solo un refugio para desconectar de Barcelona, sino el lugar donde ha decidido construir su vida cotidiana.