Pedri González sabe perfectamente lo complicado que es llegar a ser futbolista profesional, y poder tener la vida tranquila y rodeada de lujos que tiene ahora. Lo aprendió de su familia, que tuvo que sacarlo adelante trabajando durante largas horas en un bar. Su hermano mayor se sacrificó por él, para que pudiera cumplir su sueño, y dedicarse única y exclusivamente al fútbol, aunque también estuvo trabajando durante un día en el bar, para comprobar la exigencia.
Así lo dijo en una entrevista hace algunos años, cuando todavía no había llegado al Barça. “Estuve fregando vasos y platos en el bar de mis padres y fue muy duro. Ojalá les pueda ayudar y no tengan que seguir trabajando tanto”, expresó, un sueño que se acabó convirtiendo en realidad, cuando por fin fichó por el conjunto azulgrana. Porque pudo sacar a sus padres de trabajar, cerrando el negocio que tenían desde hace más de cinco décadas, y que antes había sido de sus abuelos.
Antes de comprarse un coche, una casa o de hacer cualquier cosa, la prioridad del centrocampista canario fue ayudar económicamente a su familia, en una demostración de solidaridad y de humildad. Y esto es lo que le ha permitido ser uno de los jugadores más respetados de la actualidad, como en su momento lo fue su gran ídolo y referente, Andrés Iniesta. No es casualidad que reciba ovaciones de todos los estadios que visita, independientemente de la rivalidad.
Un ejemplo a seguir en todos los aspectos, no solamente en el ámbito deportivo, y que ha llevado a Pedri a ser uno de los líderes en el Spotify Camp Nou. Allí, es uno de los capitanes desde hace algunas temporadas, a pesar de que solamente tiene 24 años, y es una pieza clave para Hans-Dieter Flick. Y también lo es en la selección española, con la cual ha conquistado todos los títulos posibles, teniendo una plaza reservada en las convocatorias de Luis de la Fuente.
Pedri, el líder silencioso
Todo lo que Pedri ha conseguido lo ha hecho con esfuerzo, sacrificio y compromiso, alejándose de las polémicas, y sin meterse en problemas. Es un líder silencioso, y todos los elogios que pueda recibir son merecidos.
También es muy reservado a la hora de hablar de su vida privada, y prefiere ser protagonista por todo lo que hace en el campo, y no por lo que sucede fuera de él.