A partir del año fiscal 2026, viajar a Estados Unidos con determinados visados será más caro. El Gobierno estadounidense ha introducido una nueva tasa denominada “Visa Integrity Fee”, que incrementa en 250 dólares el coste para la mayoría de solicitantes de visados de no inmigrante. Un coste añadido que muchos no coconen y tendrán que desembolsar si quieren entrar al país.
La medida afecta a categorías habituales como visados de trabajo temporal, inversión, estudios o intercambios. Este nuevo importe se suma a las tasas consulares ya existentes, por lo que el coste total del trámite aumenta de forma significativa. Y si que muchos lo sepan ni puedan planificarse para hacerse cargo de ella.
Una tasa adicional a las ya existentes
Hasta ahora, quienes solicitaban un visado de no inmigrante debían abonar una tasa base, que variaba según la categoría. Con la entrada en vigor de la Visa Integrity Fee, el solicitante deberá añadir 250 dólares adicionales a ese importe. La nueva tasa no sustituye ninguna anterior, sino que se incorpora como un cargo complementario. Esto implica que, por ejemplo, un visado de trabajo que ya superaba los 180 o 200 dólares puede acercarse ahora a cifras considerablemente más altas dependiendo del tipo de autorización solicitada.

El objetivo declarado por las autoridades estadounidenses es reforzar los mecanismos de control migratorio y garantizar el cumplimiento de las condiciones del visado durante la estancia en el país gracias a ese pago extra.
A quién afecta y qué cambia para los viajeros
La medida se aplica principalmente a visados de no inmigrante, es decir, aquellos destinados a estancias temporales. No afecta al programa ESTA para turismo de corta duración bajo el sistema de exención de visado, aunque sí impacta en trabajadores, estudiantes y profesionales desplazados. Para quienes planifican trasladarse a Estados Unidos por motivos laborales o académicos, el aumento supone un coste añadido que debe contemplarse en el presupuesto inicial. En muchos casos, las empresas patrocinadoras asumirán parte del gasto, pero no siempre ocurre así.
Más allá del trámite en sí, el encarecimiento puede influir en decisiones profesionales y académicas, especialmente en estancias de corta o media duración. Con esta nueva tasa, Estados Unidos endurece el componente económico del acceso temporal al país. A partir de 2026, solicitar un visado de no inmigrante no solo implicará cumplir requisitos documentales, sino asumir un coste adicional relevante.