Pablo, experto en reformas de interiores: “Las cocinas con brillo parecen baratas, ahora se usa el mate”

Durante años, las cocinas con muebles brillantes se asociaron con modernidad, limpieza y amplitud visual. Sin embargo, los especialistas en reformas detectan un cambio claro: los acabados mate están desplazando al brillo porque ofrecen una imagen más serena, elegante y actual. Pablo, experto en interiores, lo resume de manera contundente, ya que dice que el exceso de reflejos puede hacer que una cocina parezca más barata.

El problema no está únicamente en el color, sino en cómo reacciona la superficie ante la luz. Las puertas lacadas con mucho brillo reflejan focos, ventanas, electrodomésticos y cualquier objeto cercano. Cuando hay demasiados destellos, el conjunto pierde continuidad visual y aparecen con mayor facilidad huellas, marcas y pequeñas imperfecciones que obligan a limpiar constantemente.

Las superficies mate crean una cocina más uniforme

Los acabados mate absorben parte de la luz y consiguen que los muebles se integren mejor en el espacio. Las puertas parecen más sólidas, los volúmenes se leen con claridad y los colores adquieren profundidad. Este efecto resulta especialmente útil en cocinas abiertas, donde conviene que el mobiliario dialogue con la sala de estar sin parecer excesivamente técnico.

odiseo castrejon CX8ooha2yLA unsplash
odiseo castrejon CX8ooha2yLA unsplash

Además, el mate permite combinar materiales con mayor facilidad. Madera, piedra, acero cepillado y encimeras claras funcionan mejor cuando no compiten con reflejos intensos. Los tonos arena, topo, verde oscuro o gris cálido ganan elegancia en superficies suaves, mientras que incluso el blanco puede parecer más sofisticado si evita el acabado espejo. También disimula el polvo cotidiano, aunque las huellas siguen apareciendo en acabados oscuros si no son antihuellas.

No todo el brillo debe desaparecer de la cocina

Elegir muebles mate no significa convertir toda la estancia en una superficie apagada. Los interioristas recomiendan reservar el brillo para detalles concretos, como una grifería cromada, algunos tiradores, una lámpara o azulejos esmaltados. Ese contraste aporta dinamismo sin saturar y evita que la cocina resulte plana o demasiado uniforme.

La realidad es que una cocina brillante no es automáticamente barata ni una cocina mate garantiza calidad. También importan el grosor de las puertas, los herrajes, las juntas y la instalación. Sin embargo, la tendencia actual busca menos reflejos y más textura. Cambiar únicamente los frentes, aplicar un buen lacado mate o sustituir puertas antigues puede actualizar el espacio sin reformarlo por completo y conseguir una cocina más tranquila, resistente y visualmente coherente.