Cargando...

Òscar Andreu tiene muy clara cuál es la lengua que quiere utilizar en su vida cotidiana y profesional. El humorista y comunicador reconoce que actualmente apenas habla castellano y que ha decidido concentrarse en mejorar todavía más su catalán. “Prácticamente no hablo castellano”, explica al hablar de unos hábitos lingüísticos que responden, sobre todo, a una decisión personal.

Su postura sobre el uso del idioma en Catalunya también es contundente. Andreu ha defendido que “por educación, se debe hablar catalán en Catalunya”, una afirmación con la que expresa su voluntad de priorizar una lengua que considera parte fundamental de su identidad. Para él, además, el catalán no es únicamente la lengua familiar, sino también una herramienta imprescindible para desarrollar correctamente su trabajo.

“Lo que tengo que hacer es perfeccionar mi catalán”

Andreu reconoce que durante muchos años utilizó mucho el castellano, pero ahora siente que debe dedicar más esfuerzos a dominar completamente su lengua materna. “Lo había hablado tanto que ahora lo que tengo que hacer es perfeccionar mi catalán, mi sintaxis, mi fonética”, explica. Su objetivo no consiste simplemente en utilizarlo más, sino en mejorar la calidad con la que se expresa.

Òscar Andreu TV3

El propio comunicador admite que todavía encuentra aspectos lingüísticos que le generan inseguridad. A pesar de que el catalán es la lengua que recibió de su madre, considera que todavía no la tiene completamente “pulida” o “afilada”. Ese margen de mejora le preocupa especialmente porque hablar y escribir forman una parte esencial de su profesión.

Una preocupación directamente relacionada con su trabajo

“Tengo todavía demasiadas dudas con la lengua, y es algo que también me molesta, me irrita”, reconoce. Para alguien cuya actividad depende continuamente de las palabras, dominar la sintaxis, la pronunciación y los matices del idioma no es únicamente una cuestión cultural. También forma parte de la exigencia profesional que Andreu se impone. Su elección de hablar prácticamente siempre en catalán debe entenderse dentro de ese contexto. No plantea simplemente abandonar una lengua para utilizar otra, sino reforzar aquella con la que trabaja y con la que se identifica personalmente. Cuanto más la utiliza, mayores posibilidades tiene de detectar errores y perfeccionarla.

A sus años de experiencia en radio, televisión y humor, Andreu añade así un aprendizaje que considera todavía inacabado. Su reflexión muestra que incluso un profesional acostumbrado a comunicarse ante miles de personas puede seguir teniendo dudas sobre su propia lengua. Precisamente por eso ha decidido dedicarle más atención y convertir su uso cotidiano en una manera de continuar mejorándola.