Miles de contribuyentes siguen pagando de más en la Declaración de la Renta por no aplicarse la deducción por inversión en vivienda habitual. Aunque esta deducción desapareció para nuevas compras desde 2013, continúa vigente bajo un régimen transitorio que puede suponer un ahorro anual de hasta 1.356 euros.
El problema es que muchas personas creen que ya no tienen derecho o confían ciegamente en el borrador automático de la Agencia Tributaria sin revisar los datos. El resultado es que pierden una deducción que sigue plenamente activa para quienes cumplen los requisitos y que supone un ahorro muy importante, sean los que sean los ingresos del interesado. Porque, 1.300 euros no son poca cosa.
Quién puede aplicarla en 2024 y 2025
La deducción estatal por inversión en vivienda habitual se mantiene para quienes compraron su vivienda antes del 1 de enero de 2013 y ya la aplicaron en ejercicios anteriores, especialmente en 2012 o antes. También se conserva el derecho en determinados supuestos, como refinanciaciones (novación o subrogación de hipoteca), siempre que el nuevo préstamo siga vinculado a la misma vivienda habitual. Es decir, cambiar de banco no elimina automáticamente la deducción.

La base máxima anual deducible es de 9.040 euros y el porcentaje general es del 15% (7,5% estatal y 7,5% autonómico). Eso permite reducir la cuota del IRPF hasta en 1.356 euros al año. Una cifra que marcará la diferencia en muchos contextos familiares marcados por el encarecimiento del nivel de vida.
Errores frecuentes que cuestan miles de euros
Uno de los fallos más habituales es no marcar la casilla correspondiente porque el dato no aparece precargado en el borrador. Hacienda no siempre incorpora automáticamente la información completa de la hipoteca. Otro error común es no incluir gastos vinculados al préstamo, como seguros obligatorios de hogar o vida exigidos por el banco, que pueden formar parte de la base de deducción si están asociados a la financiación.
También hay confusión en las declaraciones conjuntas. Si ambos cónyuges cumplen requisitos y son titulares del préstamo, los límites pueden aplicarse individualmente, lo que incrementa sustancialmente el ahorro total. Así pues, la deducción por vivienda habitual sigue siendo una herramienta fiscal muy importante. No revisarla con detalle puede traducirse en miles de euros perdidos a lo largo de varios ejercicios. Por eso, antes de confirmar el borrador, conviene comprobar si se tiene derecho a aplicarla.