Luis Suárez siempre soñó con jugar en el Barça, desde que era un niño pequeño. Así lo explicó durante su presentación, e incluso, antes de que su sueño se convierta en realidad. Motivos para ello tenía muchos, comenzando por el más evidente, como el de jugar en uno de los mejores equipos del planeta, donde ganó su única Champions League. Pero también declaró ser un enamorado de la ciudad de Barcelona, donde estuvo varias veces como turista.
Y es que su mujer, Sofía Balbi, se marchó a vivir allí siendo muy joven. Un trauma en la vida del delantero de 39 años, que se tuvo que despedir de ella cuando vivía en Uruguay, teniendo que conformarse con verla de manera muy ocasional, al estar separados por tantos kilómetros. Esto le motivó a luchar todavía más para poder convertirse en futbolista profesional, y así estar más cerca, una cosa que finalmente sucedió, gracias a su talento y a su esfuerzo.

Pero antes de llegar al Spotify Camp Nou, el astro uruguayo recordó una anécdota muy curiosa de la primera vez que se presentó en la ciudad condal. Y es que llegó a estar detenido en el aeropuerto de El Prat de Llobregat. “Conseguí un bilete para Barcelona y no tenía dinero para venir. Fue mi hermano grande quien me dio dinero. Me dio 70 dólares. El viaje fue largo. Me perdí, me detuvieron en la aduana… Tenía 16 años. No traía ninguna dirección, no traía nada. Venía con una camisa blanca y me empezó a salir sangre de la nariz. Sofía, mi novia, me esperaba en el aeropuerto, pero hacía más de dos horas que había llegado el vuelo y yo no salía. Estaba detenido y no sabía por qué”, empezó diciendo.
“Me dijeron que no llevaba ninguna dirección a donde ir ni nada. Les explicaba que venía a ver a mi novia, que había venido a vivir acá. Entonces me preguntaban con quien vivía mi novia. Les dije que con sus padres. Me preguntaron qué venía a hacer y dije que a pasear. En el avión había visto que había montañas y playa y les dije que había venido a visitar montañas y playas. Me abrieron la valija para revisarla y una tía suya me había enviado un paquete para un familiar y llevaba un número de teléfono y la dirección. Tuve una suerte bárbara. Hacía tres o cuatro horas que había llegado y llamaron al padre de mi novia, que estaba trabajando. A partir de ahí llamaron a su madre y todo se arregló. Pero lo de mi novia fue peor. El aeropuerto de Barcelona tenía tres o cuatro terminales, yo salí por una y ella ya se las había recorrido todas buscando a ver dónde estaba Luisito. Hasta que aparecí, con mi camisa blanca y la mancha de sangre”, añadió.
Suárez y Balbi, toda una vida juntos
De eso ya han pasado más de dos décadas, y a día de hoy, ambos siguen juntos. Han compartido toda la vida, y actualmente se encuentran residiendo en Miami, junto a sus inseparables amigos, Leo Messi y Antonella Roccuzzo.
Una historia digna de película, que podría haber sido muy diferente si Suárez no hubiera sido futbolista profesional.