Leo Messi y su imperio de viviendas: una sociedad de pisos y hoteles valorada en 243 millones en bolsa

Messi lleva años construyendo un patrimonio que va mucho más allá del fútbol. Una de sus grandes apuestas está en el ladrillo y se articula a través de Edificio Rostower SOCIMI, la sociedad con la que concentra buena parte de sus inversiones inmobiliarias. La compañía cotiza en bolsa y actualmente ronda una valoración de 243 millones de euros, una cifra que muestra la dimensión que ha alcanzado su cartera.

La sociedad comenzó a cotizar a finales de 2024 con un precio de referencia de 57,40 euros por acción y una valoración próxima a 223 millones. Desde entonces, el valor bursátil ha aumentado. Messi preside el consejo de administración y Antonela Roccuzzo ocupa la vicepresidencia, mientras que la estructura se integra dentro del entramado empresarial familiar.

Hoteles, pisos y edificios enteros

La cartera es mucho más amplia que una simple colección de viviendas. La sociedad controla los hoteles MiM de Sitges, Ibiza, Mallorca, Baqueira, Sotogrande y Andorra, cuya gestión operativa está en manos de Meliá Hotels International. También cuenta con inmuebles residenciales en Barcelona, Ibiza, París y Londres, además de oficinas y locales comerciales.

Leo Messi Argentina
Leo Messi Argentina

Entre los activos destaca el propio edificio Rostower, en la calle Comte d'Urgell de Barcelona, con unos 4.000 metros cuadrados destinados a oficinas. La sociedad también posee una nave de 2.500 metros cuadrados en Sitges, un restaurante en Castelldefels y otras propiedades que refuerzan especialmente su presencia en Catalunya.

Messi sigue comprando en Barcelona

El vínculo inmobiliario con la ciudad continúa incluso años después de su salida del Barça. En mayo de 2026, Rostower compró por 11,5 millones de euros las antiguas galerías Via Wagner, situadas junto a Turó Park. El inmueble llevaba décadas cerrado y la operación contempla una reforma integral para destinar posteriormente sus aproximadamente 4.000 metros cuadrados al alquiler.

Todo ello convierte a Messi en mucho más que propietario de algunas casas de lujo. Ha creado una estructura inmobiliaria profesional, cotizada y diversificada entre viviendas, hoteles, oficinas y activos comerciales. La valoración de 243 millones no equivale al dinero líquido que tenga el argentino ni al valor de todo su patrimonio personal, pero sí da una medida muy clara del tamaño alcanzado por esta parte de sus negocios. Mientras su carrera deportiva entra en su etapa final, su patrimonio inmobiliario continúa creciendo. Messi dejó Barcelona como futbolista, pero una parte considerable de sus inversiones sigue teniendo precisamente en Catalunya uno de sus centros principales.