Lamine Yamal es una demostración de lo que es madurar antes de tiempo. No le quedó de otro remedio, ya que abandonó la casa de su madre cuando todavía era un niño, para instalarse en la Masía. Con 15 años, ya se convirtió en un fenómeno mediático, cuando debutó con el primer equipo del Barça, y con 16 ganó la Eurocopa, su primer título importante. Y el momento cumbre en su carrera llegó cuando firmó su renovación galáctica, hace poco más de un año.
Ya siendo mayor de edad, se compró una increíble casa en Esplugues de Llobregat, que previamente había pertenecido a Shakira y a Gerard Piqué, y que es donde vive junto a su actual pareja, Inés García. Y en una entrevista para ‘ESPN’, explicó algunos de los detalles más privados de su vida, sobre cuáles son sus inquietudes, su manera de entretenerse y su habilidad en la cocina, que asegura que no es precisamente su punto fuerte, pese a que su padre, Mounir Nasraoui, sea un buen cocinero.
“La verdad es que lo dejé porque no era lo mío. Era muy malo, muy malo. Te hago unos nuggets con patatas, como máximo”, relató el ‘10’, quien llego a estar apuntado a clases de cocina durante un tiempo, pero que ya decidió abandonarlas. También detalló lo que hace cuando no tiene partido ni entrenamiento, y dispone de tiempo libre. “Hago lo que hace cualquier chaval de 18 años: estar con sus amigos, cuidar de su hermano, jugar a la Play, salir a dar una vuelta.... cosas así”, fueron sus palabras.
“Intento estar con mis amigos y vivir mi vida. Trato de no centrarme sólo en el fútbol, de no estar todo el rato concentrado en el partido, ni ver vídeos del lateral contra el que me enfrento, nada de eso. Intento disfrutar de todo el día y en el momento en el que estoy en el campo dar el máximo de mí, pero al salir del campo, pues igual, desconectar al máximo del fútbol”, añadió, antes de exponer cómo sería un día perfecto para él, en caso de no ser tan famoso.
“Primero, iría a desayunar por ahí a una terraza. Por la tarde echaría un partido de fútbol en algún parque, por ejemplo, en el poli de Rocafonda. Y luego iría a dar unas vueltas en bici o con los patinetes, con mis amigos. Cosas normales”, finalizó Lamine.
