Para Lamine Yamal, el mejor momento de su vida no fue cuando ganó el Mundial o la Eurocopa con la selección española. Tampoco cuando levantó sus primeros títulos con la camiseta del Barça. Y es que, para el extremo de 19 años, el día que guarda con más cariño fue cuando le pudo comprar a su madre una casa en una de las zonas más exclusivas de Barcelona. Fue la mejor manera de agradecerle todo lo que había hecho por él desde que era un niño.
Y es que el ‘10’ siempre ha aprovechado cualquier oportunidad para dejar claro que es la persona más importante de su vida, y que, sin su madre, Sheila Ebana, es imposible que hubiera podido llegar a tener el éxito del que presume ahora. Se sacrificó e hizo todo lo necesario para que a su hijo no le faltara de nada, y que pudiera tener una infancia normal, a pesar de las dificultades económicas que se encontraron desde muy jóvenes.
🎙️ En Resonancia de Corazón seguimos descubriendo la otra cara de Lamine Yamal, un joven prodigio que, más allá del fútbol, también encuentra refugio en su entorno más íntimo. En este adelanto, nos habla de lo importante que es la familia en su vida y de cómo se han convertido en una compañía constante, un espacio donde desconectar y reencontrarse consigo mismo. 🔴 Episodio completo, el jueves por la tarde en Spotify y YouTube. #ResonanciaDeCorazón #JoséRamónDeLaMorena #LamineYamal #Podcast #Periodismo #FJRM #FundacionJRM #LALIGA #EASPORTSFC26
— José Ramón de la Morena (@jrdelamorena) September 10, 2025
La suerte estuvo de su lado, y tan solo un tiempo después, fichó por el conjunto azulgrana, donde ya es una estrella mundial consagrada, a pesar de su juventud, 19 años. Y percibe un salario increíblemente elevado en el Spotify Camp Nou, que, junto a sus ingresos por publicidad, provocaron que pudiera permitirse el lujo de comprarle una increíble vivienda a su madre. De hecho, le dejó escoger la zona que más le gustaba, como explicó en el podcast ‘Resonancia del Corazón’, presentado por José Ramón de la Morena.
“Le pregunté a mi madre qué zona quería y eligió ella misma la casa. Tiene todo lo que podría desear. Para mí, ella es mi reina; es lo que más amo. Yo venía de estar en un piso donde la cocina y la habitación estaban en el mismo sitio. Veo a mi madre feliz, veo que mi hermano puede tener la infancia que yo hubiera deseado, y eso es lo que más me hace feliz. Me hubiera gustado estudiar una carrera, pero no estoy hecho para eso. Les dije a mis padres: ‘si dependéis de que yo trabaje estamos fastidiados. Pero, si me meto a futbolista, tranquilos porque voy a ser el mejor’”, explicó Lamine.
Lamine, un ejemplo de madurez
Pese a todas las críticas que pueda recibir Lamine, algunas justificadas, no se puede discutir que es todo un ejemplo de madurez. Porque a veces olvidamos que todavía es un niño de 19 años, aunque ya lleve mucho tiempo en el foco mediático.