La trayectoria de Karlos Arguiñano no solo destaca por su éxito televisivo, sino también por su situación poco habitual dentro del sistema de pensiones. A sus 77 años, el popular cocinero sigue en activo, pero podría acceder a una jubilación con una cuantía elevada e incluso con derecho a dos pensiones contributivas.
No es algo común, pero sí posible dentro del sistema de la Seguridad Social cuando se cumplen ciertos requisitos.
Cómo se puede cobrar más de una pensión
El caso de Arguiñano se explica por su trayectoria profesional. A lo largo de su vida laboral ha trabajado tanto por cuenta ajena como por cuenta propia, lo que implica cotizaciones en distintos regímenes: el Régimen General y el de autónomos.

Cuando una persona ha cotizado en ambos sistemas y cumple las condiciones en cada uno de ellos, sin que las cotizaciones se solapen completamente, puede generar el derecho a dos pensiones independientes. Es decir, una por cada régimen. Esto abre la puerta a percibir dos prestaciones, algo que no está al alcance de la mayoría de trabajadores, pero que sí se da en perfiles con carreras laborales diversificadas.
El límite que marca la ley
Ahora bien, cobrar dos pensiones no significa ingresar el doble sin restricciones. Existe un tope máximo fijado por ley que limita la suma total de las pensiones públicas contributivas.
Esto implica que, aunque una persona tenga derecho a dos prestaciones, la cuantía conjunta no puede superar ese límite. En la práctica, esto hace que muchas pensiones altas se ajusten automáticamente hasta alcanzar el máximo permitido. En términos generales, este tope se sitúa en cifras que rondan o superan los 3.000 euros mensuales, dependiendo del año y de las actualizaciones establecidas por el Gobierno.
A pesar de esta situación favorable, Arguiñano ha optado por continuar en activo. Más allá del aspecto económico, su continuidad responde a una decisión personal y profesional, manteniendo su presencia en televisión y su actividad empresarial. Así pues, su caso refleja cómo el sistema permite situaciones más complejas de lo habitual, pero también pone de manifiesto que, incluso con derecho a una jubilación elevada, hay quienes prefieren seguir trabajando. Una combinación de trayectoria, cotización y elección personal que no es frecuente, pero sí posible dentro del marco legal.